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La biotrituración evita los problemas del fuego agrícola.

Apostando por alternativas al uso del fuego agrícola para proteger los parques naturales

Las biotrituradoras para eliminar restos de poda, evitar las quemas y reducir el riesgo de incendios se ha extendido en parques naturales de la Comunitat Valenciana. La Conselleria de Agricultura trabaja desde principios de año en esta alternativa al fuego agrícola. Con ella se avanza en la economía circular al gestionar los restos. El agricultor incorpora al suelo el material resultante que se deja en la parcela de una maquinaria de biotrituración. Esto supone, además, una mejora agraria para la incorporación de materia orgánica y aumento de la humedad del suelo.

Las biotrituradoras comenzaron a trabajar el pasado mes de enero, según explica José Ricardo García. Este ingeniero técnico forestal, jefe de sección en Prevención de Incendios Forestales de la Conselleria, destaca que presentan varias ventajas. Para la propia Administración, ya que al realizar esta tarea se evitan desplazamientos de medios para apagar un posible incendio. Eso además de los costes económicos y a veces los riesgos que este trabajo conlleva. Y sumar que se obtiene información de los volúmenes de material vegetal que se generan. De este modo se realiza una estimación del material triturado en cada parcela.

En el caso del agricultor, este no tiene que pedir permiso para quemar. Ya no depende de la climatología ni tampoco tiene que realizar él mismo el trabajo. Los restos vegetales los incorpora al suelo con lo cual mejora la estructura del mismo. Una ventaja más es para el medio en general: al no producirse humo se evita la emisión de gases a la atmósfera. Y el riesgo de efectos secundarios ocasionados por el viento al trasladar ese humo a zonas habitadas o vías de comunicación, con las consiguientes molestias o riesgos.

En las tres provincias

“Si evitamos que se utilice el fuego como herramienta cultural agrícola, reduciremos la posibilidad de que se inicie el incendio. Además, disminuye el riesgo que supone el uso del fuego para el agricultor, de que se le escape y pueda originar ese incendio, con la consiguiente responsabilidad administrativa o penal si se diese el caso. En esta ocasión, las tareas con biotrituradoras se han centrado en varios parques naturales y no en su totalidad sino en aquellos que fuésemos capaces de asumir con los recursos que se disponen”, explica.

Para que los equipos de biotrituración, -formados por dos personas, un vehículo pick-up y la biotrituradora-, realicen su trabajo se partió de una labor previa. Esta incluyó planificación, selección de los parques donde se ofrecería el servicio, charlas informativas, preparación de los equipos etc. Esta labor se realizó mediante el trabajo de un ingeniero técnico forestal y un encargado, ambos para toda la Comunitat. Durante los meses previos se estuvieron reuniendo con los directores de los parques naturales. Visitaron parcelas, teniendo encuentros con propietarios y algún departamento de la propia Conselleria de Agricultura interesado en esta materia.

Dotaciones

En cada provincia se ha dotado el servicio de un equipo. Son tres unidades: la de Castellón en Eslida, la de Valencia en Serra y la de Alicante en Banyeres de Mariola. Desde ese punto se atienden las zonas de trabajo designadas, que no la totalidad de los parques, de Espadán, Irta y Desierto de las Palmas (Castellón), Sierra Calderona y Turia (Valencia), y Font Roja y sierra de Mariola (Alicante).

“El número de parcelas y hectáreas lo sabremos al finalizar la campaña. Vamos a demanda, pero se está creando un ‘efecto llamada’. Al principio quizás había más reticencias al desconocerse en qué iba a consistir. Pero poco a poco, cuando se han visto los resultados, los agricultores se han animado. Y han comenzado a ponerse en contacto con la oficina del parque natural para solicitar la presencia del equipo de biotrituración”, destaca.

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