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El proyecto Emine se ha presentado en Alicante y Murcia como un espacio donde reflexionar sobre la economía circular y del bien común.

Emine, la escuela de negocios verde

Las empresas deben tener en cuenta la economía circular con propuestas ya específicas de cómo se favorecen proyectos sociales y laborales”. Esa es una de las ideas detrás de Emine, el proyecto de Fundación Caja Mediterráneo y Foro Nesi. Así se ha referido el presidente de esta fundación, Luis Boyer, a los empresarios interesados en esta nueva iniciativa.

El objetivo de ambas organizaciones no es sencillo. Pretenden concienciar al mundo empresarial de que “esto no es una cosa banal y secundaria”. O como apunta Diego Isabel, director del Foro Nesi, “si no cambiamos el modelo económico, no podremos ir a ese futuro y tenemos que poner la economía al servicio de las personas y el planeta. Eso es una economía con propósito”.

Los adjetivos que definen esas economías no son nuevos, ha recordado el responsable de Nesi. Economía circular, del bien común, colaborativa… hay muchas formas de trabajarla. “Son cosas que ya se están poniendo en marcha”, ha apuntado. Y por eso en un repaso básico a cómo la oferta y la demanda funcionan, ha señalado uno de los problemas: “muchas veces ni la una ni la otra están alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible”.

Esa falta de preocupación por los valores de sostenibilidad podría empezar a formar parte del pasado. Esa es una de las bases sobre las que trabajan con Emine, el futuro. “Por suerte, cada vez hay más empresas que trabajan así, como los consumidores” y preocupados por lo que hay detrás del negocio.

“Con la idea de formar una escuela de negocio sobre esas materias”, resalta Boyer, llega Emine. Para llevarlo a cabo se han asociado con Foro Nesi, una alianza que, augura, “será muy fructífera para la sociedad en general”.

Diego Isabel, durante la presentación de Emine.
Diego Isabel, durante la presentación de Emine.

Un futuro optimista

Con el año 2030 en mente Diego Isabel apuesta por el optimismo y el buen trabajo que ya se está haciendo para cumplir los objetivos marcados por las grandes organizaciones internacionales. El director de la Fundación Caja Mediterráneo, Javier  Sogorb cree en esa línea y que son las nuevas generaciones precisamente las que se muestran comprometidas con los productos que consumen. Una realidad que “nos demuestra que hay que trabajar en este proyecto”. Además, resaltó la voluntad de apertura que tienen en Emine: “Queremos que se integren empresas, consultoras y las administraciones. Emine es un espacio donde todo tiene cabida”.

Ejemplos de ese propósito se fueron desgranando en las mesas que completaron la jornada de presentación de Emine ante un centenar de empresarios alicantinos. Tres de ellos eran Carlos Trías, miembro del Comité Económico y Social Europeo; Oriol Reull, director en España de la aplicación To good to go; y Alfonso Ribarrocha, director de Action Waterscapes y miembro de la Economía del Bien Común de la Comunidad Valenciana.

El nuevo pacto social será verde

La importancia de un nuevo pacto verde centró el discurso de Trías. “Con un escenario de riesgo en el que los valores no tienen nada que ver con los pactos hechos hace cincuenta años, se necesita el New Green and Social Deal“. Se trata, señaló, de “trabajar por las personas para construir conjuntamente un nuevo escenario”. Es decir, que hay que conciliar la prosperidad económica con la sostenibilidad. En ese sentido resaltó la importancia de dar visibilidad al trabajo hecho desde la Unión Europea y plantear los valores comunes como clave.

En el ámbito internacional también se maneja Reull. Lo hace a través de su app móvil con la que busca reducir el número de alimentos en buenas condiciones que se lanzan a la basura. Y es que “cada segundo se desperdician 42 toneladas”. Su aplicación pone en contacto a establecimientos como hoteles, supermercados o restaurantes con consumidores que compran un paquete sorpresa por una pequeña fracción del coste. El responsable de esta joven empresa explicó que algunos de los proveedores que participan en su programa dedican los beneficios a establecer una mejor logística con los Bancos de Alimentos, de forma que estos no pierden recursos por este sistema.

Too Good To Go declara la guerra al desperdicio de alimentos

El ejemplo que proporcionó Ribarrocha es el de otra forma de hacer negocios. Como reconoció en el camino de esta firma dedicada al ocio acuático, «nos miraban raro cuando decíamos que no queríamos crecer económicamente». Trabajan con bancos, sí, pero no dependen de sus créditos: «Desde 2016 estamos autofinanciados». Y a eso suman que «no aceptábamos proyectos que pusieron en peligro la viabilidad de la empresa».

De la escucha a la conducción

La segunda mesa redonda tenía por título Transición hacia una economía al servicio de las personas y en ella han participado Itziar García, directora de Comunicación en España y Portugal de Bla Bla Car, Manel Alcaide, CEO y cofundador de Visualfy, Emili Villaescusa, miembro de la Junta Directiva y Responsable del Área de RSE de CEPES (Confederación Empresarial Española de la Economía Social) y presidente de la Confederació de Cooperatives de la Comunitat Valenciana.

Manel Alcaide ha arrancado esta segunda mesa afirmando que “cada vez castigamos más nuestro oído y se prevé que en el futuro habrá personas con pérdida auditiva que vieron la necesidad de adaptar y recoger los sonidos del entorno”. Alcaide es el fundador de Visualfy, una empresa de Valencia que está desarrollando tecnologías novedosas que permitan una integración real de las personas con problemas de audición.

Villaescusa ha hecho hincapié en “la necesidad de comenzar por redefinir la misión y el propósito en las empresas en la actualidad”, ya que los valores de las empresas están siendo cada vez más evaluados por los potenciales clientes y por la sociedad. La encargada de cerrar esta mesa redonda ha sido Itziar García, que ha destacado que un estudio de Bla Bla Car ha permitido comprobar que el 75% de los usuarios conducen con más seguridad al llevar a otros pasajeros. García ha afirmado que Bla Bla Car “crea comunidad y optimiza recursos para ser más sostenibles”.

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