La oportunidad perdida en la COP25 y la razón para continuar

«Decepcionado» y «oportunidad perdida». Con estas expresiones ha calificado el Secretario General de las Naciones Unidas el resultado de las negociaciones en la vigesimoquinta Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Aunque la COP25 amplió la fecha oficial de cierre en dos días, hasta el domingo, los logros de Madrid no han sido suficientes para António Guterres.

Los avances significativos de parte del sector privado y los gobiernos regionales y locales, como destacaron desde la ONU, no compensaron la falta de consenso en cuanto a los compromisos nacionales de reducción de las emisiones de carbono. Y por eso Guterres fue claro: «La comunidad internacional ha perdido una oportunidad importante para mostrar una mayor ambición en mitigar, adaptar y financiar el aplacamiento de la crisis climática».

La dureza de esta afirmación que compartió en Twitter se cerraba con un mensaje abierto a la lucha por la causa. «No debemos abandonar. Y no abandonaré». De ahí que siguiente idea compartida abundaba sobre ello. En ella destaca su mayor determinación para conseguir que «en 2020 todos los países se comprometan para hacer lo que la ciencia nos dice que es necesario para neutralizar las emisiones de carbono en 2050 y no aumentar la temperatura más de 1,5 grados».

La UE y las empresas, en lo positivo

¿Qué se había conseguido de positivo? Según destacan desde Naciones Unidas, en este balance se cuenta el desarrollo de capacidades, un programa de género y tecnología. Aspectos que destacaron como importantes. La Unión Europea se ha posicionado como la líder en la voluntad de lucha. Así la han citado como ejemplo por su compromiso con la neutralidad del carbono para 2050.

Otros 73 países también anunciaron que presentarán un plan de acción climática mejorado. Y desde la ONU califican de «oleada de ambición» los anuncios de otros muchos entes. Una lista que desgranaron en 14 regiones, 398 ciudades, 786 empresas y 16 inversores. Todos ellos trabajan ya para lograr emisiones netas de CO2 cero para 2050.

Los alcaldes se unen en Copenhague para luchar contra la crisis climática

Y aún hay más. El intenso debate que genera la COP25 a nivel mundial amplía la comprensión de la ciencia detrás de la crisis climática y la necesidad crítica de urgencia. Ese es otro de los beneficios del que se enorgullecen desde la ONU. En esa línea, el Pacto Mundial de las Naciones Unidas, que trabaja con el sector privado, anunció que 177 compañías han acordado establecer objetivos climáticos de acuerdo a lo reclamado para los países. Es decir, limitar el aumento de la temperatura global a 1,5° C por encima de los niveles preindustriales y alcanzar emisiones netas cero a más tardar en 2050.

Esas 177 empresas representan el doble de las que suscribieron ese compromiso en la Cumbre de Acción Climática de septiembre. Que el sector privado haya apostado por frenar esas emisiones es especialmente relevante si se tiene cuenta que estas equivalen a las emisiones anuales totales de CO2 de Francia. Una cifra que, convenientemente, han recalcado los organizadores.

Las cuotas nacionales, en lo negativo

Si la voluntad por una economía más limpia «fue evidente», como valoran desde Naciones Unidas, ¿cuál es esa oportunidad perdida?. La respuesta está en el debe, donde la cuenta es mayor, como la prensa internacional ha recalcado. Las cuotas nacionales de reducción de emisiones, el financiamiento para la adaptación al cambio climático y la asistencia a los países en desarrollo que sufren más por el cambio climático pese a que sus emisiones de carbono son muy bajas. Son tres de las áreas en las que no se ha conseguido mayores progresos.

En vista de que fueron pocos los países que presentaron planes con compromisos concretos de recorte de emisiones en línea con los objetivos del Acuerdo de París, la COP25 concluyó con un llamado a las naciones a presentar metas más ambiciosas de reducción de esas emisiones en la COP26. Para eso habrá que esperar a diciembre del año próximo, cuando tome el relevo la escocesa ciudad de Glasgow.

Naciones Unidas pone ahora su esperanza en la oportunidad de la COP26, promocionada como un hito importante en esta lucha. De ella se espera que los países presenten planes climáticos nacionales mejorados. Unos acuerdos, señalan, que vayan más allá de los compromisos adquiridos en el Acuerdo de París de 2015.

Redacción iambiente

iambiente es un foro de encuentro entre los profesionales, los usuarios, las diferentes administraciones, la academia y la sociedad en...

Añadir comentario

Redacción iambiente

iambiente es un foro de encuentro entre los profesionales, los usuarios, las diferentes administraciones, la academia y la sociedad en...