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Eliminación de olores en plásticos reciclados

Una nueva técnica elimina el mal olor de los plásticos reciclados del contenedor gris

El mal olor que desprenden los plásticos reciclados del contenedor gris es un verdadero problema para encontrarles una nueva vida. No ocurre así con los plásticos reciclados que proceden del contenedor amarillo, que son contenedores limpios. En el caso del contenedor gris, cuando la basura se mezcla, los plásticos entran en contacto con sustancias pestilentes. Una situación que hace que el olor quede impregnado.

El Grupo de Residuos, Energía, Medio Ambiente y Nanotecnología (REMAN) de la Universidad de Alicante había recibido quejas al respecto. Un mensaje de ayuda de las empresas que se dedican a la fabricación de nuevos envases con plásticos reciclados y que “no tenían fácil venta debido a su mal olor”, explica Andrea Cabanes, investigadora de la UA. Así que se hicieron análisis para comprobar cuáles eran los elementos contaminantes del plásticos. “Eran aceites, así que se nos ocurrió extraerlos de la misma forma que se extraen los aceites esenciales para los perfumes”, comenta.

La técnica requiere vapor de agua y una especie de destilación que elimina por completo esos aceites del plástico. “Al ver que no necesitábamos utilizar ningún tipo de disolventes, sacamos números para ver si económicamente era viable“, afirma. Algo que sí ocurría. O sea que, además de no usar químicos, la técnica no requiere un coste elevado. De esta forma, se consigue que el producto reciclado entre de nuevo en la cadena con mayor valor y a precio de mercado. “Estamos en proceso de patentarlo”, informa sobre este proyecto desarrollado conjuntamente con Andrés Fullana, catedrático en Ingeniería Química de la UA.

Plásticos reciclados para envasar alimentos

No todo el plástico tenía la misma capacidad de salida al mercado de nuevo y eso ahora puede cambiar. Esta técnica podría incluso permitir que los plásticos reciclados vuelvan a ser utilizados para envasar alimentos. Algo que actualmente no ocurre. “Estamos tratando de ver si las botellas de leche podrían ser reutilizadas para envasar leche de nuevo”, explica.

Desde luego, sí podrían contener en su interior detergentes o productos de higiene. Hasta ahora, los plásticos reciclados que procedían del contenedor gris se utilizaban para fabricar contenedores de basura o mobiliario urbano. Elementos que están en el exterior y que se airean perdiendo el mal olor con el tiempo. “Nadie quiere envasar su producto en algo que huele a podrido”, sentencia la investigadora.

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Se posiciona en el mercado

Aun así, los expertos aconsejan evitar la impregnación.  Es decir, que la gente recicle en casa y los plásticos no terminen en el contenedor gris. Y es que la técnica para ‘desolorizarlos’, aunque es económica, sí eleva el coste de ese producto por encima del precio que ofrece el plástico reciclado del contenedor amarillo. “El más caro es el puro, después el ‘desolorizado’ y el más barato es el reciclado“, describe la experta. De esta forma, sigue siendo más barato que el plástico virgen, aunque no tanto como el plástico reciclado, complicando de alguna forma su venta.

Sin embargo, la búsqueda de reputación de marca está llevando a las compañías a declinarse por los materiales reciclados. “En algunos casos se han llegado a vender más caros que el plástico virgen“, confiesa. Algo que ocurre cuando los procesos de reciclaje se retrasan, ya que dependen de múltiples factores y en cada localidad se realiza con unas condiciones o características distintas.

Tendría mayor coste pero también una mayor calidad y además aportarían reputación. “Ahora se utilizan para fabricar cubos o bolsas de basura; por eso las bolsas a veces van perfumadas”, describe. Sin embargo, con este proceso se abre un nuevo abanico de usos y destinos que ayudaría, al mismo tiempo, a descontaminar el entorno para quitarlos de en medio, reduciendo, en alguna medida, la creación de plástico virgen.

Eliminación de olores en plásticos reciclados
Andrea Cabanes, investigadora de la Universidad de Alicante

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