Serena, el robot que detecta la soledad no deseada

«Hola. Soy Serena. Estoy aprendiendo a detectar la soledad en las personas». Así se presenta en el móvil el sistema robótico de conversación que está preparando la Universitat Jaume I de Castelló. Y es cuando en todo el mundo se están aplicando medidas de aislamiento que quieren concienciar de los posibles efectos adversos de la soledad no deseada. Con ello esperan enseñar a esta aplicación a hablar y perfeccionar sus capacidades.

El equipo de investigación Giant (Machine Learning for Smart Environments) lanza Serena para ayudar a los profesionales sanitarios a detectar personas en riesgo de soledad. A través de la página gerontec.uji.es explican cómo participar y conseguir que Serena pueda aprender. Este sería el el primer paso para poder realizar intervenciones en lo que los especialistas consideran un problema de salud pública.

La herramienta desarrollada parte del trabajo realizado por un equipo científico interdisciplinario en los campos de la psicología y las ciencias de la computación. El objetivo dentro de este reto social es estudiar la soledad de las personas mayores y así mejorar el bienestar de la población. El énfasis que hacen sus responsables en este alcance global tiene mucho que ver con el origen de este proyecto, la ciencia ciudadana.

Ciencia en la que participamos todos

Con ese concepto social se trata la realización de acciones que acercan la ciencia a la población y también la hacen partícipe de ella. En un proyecto como Serena esa colaboración es básica. Para que pueda aprender y perfeccionarse necesita entrenamiento con personas reales (y no es necesario que exclusivamente sean solitarias). Al integrarse como un asistente de voz, se aprovecha las oportunidades de la tecnología para recoger la colaboración. Como celebran los investigadores de la UJI, cualquier persona puede conversar con Serena desde su dispositivo móvil.

Por eso, destacan que la sociedad juega un papel protagonista en las diferentes etapas del trabajo científico. Más, añaden cuando estas circunstancias se han visto agravadas por el actual estado de alarma. El objetivo, reiteran, es acercar de una manera participativa y accesible a la ciudadanía el trabajo científico. ¿El propósito? Ayudar en el análisis sobre constructos como la soledad, el aislamiento social, el bienestar o el estrés, entre otros. En particular, relacionados principalmente con las personas mayores y quienes las cuidan, ya sea formal o informalmente.

AdaptAI: rehabilitación mediante inteligencia artificial

Aprendizaje automático

La inteligencia artificial es la tecnología sobre la que parten las herramientas que dan vida a Serena. De ahí el nombre completo del programa: Aprendizaje automático como herramienta de ciencia ciudadana para mejorar la calidad de vida de las personas mayores y sus personas cuidadoras. El proyecto lo lideran los profesores Óscar Belmonte, del departamento de Lenguajes y Sistemas Informáticos, y Antonio Caballer, del departamento de Psicología Evolutiva, Educativa, Social y Metodología. Junto a ellos están Andrea Castillo, Arturo Gascó, Raúl Montoliu, Emilio Sansano, Agustín López y Rubén García.

Detrás de ellos está la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (Fecyt), que financia el desarrollo de este chatbot. Así, se trata del primer proyecto que crean para la UJI en la nueva línea de actuación de ciencia ciudadana. De apoyarlos se encarga una variada lista de entidades, desde el Ayuntamiento de Castelló de la Plana y la Cruz Roja, al Hospital Universitario La Plana de Vila-real y el Teléfono de la Esperanza.

Fases en marcha

El proyecto se articula en tres fases. En la primera, personas mayores y cuidadoras proporcionarán datos obtenidos a partir de las respuestas a cuestionarios estandarizados y preguntas de respuesta abierta. La adquisición de estos datos se llevará a cabo mediante el uso de aplicaciones tipo chatbot a las que se tendrá acceso de manera ubicua a través de teléfonos móviles.

El equipo investigador ya había realizado, antes del estado de alarma decretado el pasado 14 de marzo de 2020, dos talleres con personas mayores. Uno en la sede de Cruz Roja de Castelló y otro en el Centro Especializado de Atención a Mayores del Grao de Castelló de la Plana. En ambos daba inicio a la primera fase del proyecto que contempla la recogida de datos.

En la segunda, la ciudadanía podrá participar en el etiquetado de las respuestas obtenidas en la primera fase. Para ello, se utilizará la plataforma de ciencia ciudadana Zooniverse con los datos previamente anonimizados. Y en la tercera, la ciudadanía podrá realizar análisis con los datos etiquetados utilizando herramientas de aprendizaje automático a través de una plataforma web, adquiriendo nuevas destrezas en la planificación de algoritmos y análisis e interpretación de los resultados obtenidos.

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