Una nariz electrónica para detectar enfermedades a través del olor

Narices electrónicas de bajo coste capaces de detectar enfermedades como el cáncer a través del olor. En el desarrollo de esta innovadora tecnología, denominada E-Nose, trabaja actualmente la spin-off Telenatura del Parque Científico de la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH). Con el objetivo de financiar la investigación de este proyecto, la empresa ha puesto en marcha una campaña a través de la plataforma Precipita para la financiación colectiva de la ciencia.

Estos dispositivos electrónicos de bajo coste incluyen sensores de gases y líquidos. En el caso de las narices artificiales, estas tienen la capacidad de detectar compuestos orgánicos volátiles (VOCs). Eso les permite reconocer muestras olorosas e identificarlas dentro de un conjunto de sustancias de manera rápida. Esto es posible gracias a los elementos que conforman estos VOCs –como son el carbono, el hidrógeno, el oxígeno, el nitrógeno, el cloro o el azufre– que a temperatura ambiente son gaseosos.

Diversas aplicaciones

Antonio Ruiz Canales, de Telenatura.

Tal y como señala el fundador de Telenatura y profesor de Ingeniería Agroforestal de la UMH, Antonio Ruiz Canales, estos dispositivos electrónicos tienen una gran transversalidad y aplicaciones en muchos campos tecnológicos como la alimentación, la detección de drogas y explosivos o la medicina, entre otros. Así, estas narices artificiales se han utilizado principalmente en el sector alimentario y fitosanitario, concretamente en proyectos para la diferenciación del aceite de oliva o la detección de enfermedades del bronceado de la palmera.

“Actualmente trabajamos para adaptar esta tecnología y poder aplicarla en el ámbito médico, en concreto en la detección del cáncer de próstata a través de la orina”, señala Ruiz Canales. “De ser exitosas estas adaptaciones, en un futuro podríamos trabajar para aplicar esta tecnología a la detección de otras enfermedades. Como, por ejemplo, la covid-19”, añade. En este proyecto innovador participa también el ingeniero Martín Oates, colaborador en la Escuela Politécnica Superior de Orihuela de la UMH. Además de estar involucrados los ingenieros Carlos Molina y José Ramos de la Nova Southeastern University de Florida (EE.UU.) y otros especialistas de India, Palestina y Rusia.

Campaña de micromecenazgo

Como ya se ha mencionado anteriormente, para poder continuar investigando y desarrollando este método innovador, Telenatura ha puesto en marcha una campaña de crowdfunding. “Una de las mayores dificultades que entraña esta tecnología es el entrenamiento del dispositivo ya que los patrones obtenidos con la nariz electrónica se deben calibrar y relacionar con análisis más precisos”, indica el profesor de la UMH. “Con esta campaña buscamos financiación para poder continuar con la investigación y superar los retos que plantea. Para ello, necesitamos adquirir material específico para desarrollar y mejorar el sistema electrónico e incorporar personal al proyecto que nos permita avanzar más rápidamente”.

El crowdfunding finaliza a principios del próximo mes de agosto. Los investigadores esperan poder captar 63 000 euros. Cualquier persona o entidad puede participar en su financiación, a partir de 5 euros. Los proyectos que aparecen en la plataforma colectiva Precipita provienen siempre de centros o grupos de investigación de reconocido prestigio. Además, todos ellos son validados por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología. Esta garantiza tanto su rigurosidad como que la financiación conseguida se destina al objetivo especificado en el proyecto.

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Un impacto positivo

Telenatura es una empresa de base tecnológica focalizada en la elaboración de hardware y software. A eso añade la prestación de servicios de ingeniería en ámbitos como medioambiente, recursos naturales y agricultura. La empresa ha desarrollado, entre otros proyectos, una aplicación para determinar parámetros relacionados con la posición solar. Lo hacen a partir de datos de geolocalización en dispositivos móviles o una estación agroclimática capaz de llevar a cabo un proceso de filtrado de datos en tiempo real.

Con este nuevo trabajo de narices electrónicas de bajo coste, la empresa ilicitana busca contribuir a la economización de este tipo de análisis y facilitar su acceso tanto a entidades públicas como privadas. Un objetivo que supondrá un “impacto positivo” en el ámbito médico ya que permitirá la detección de diferentes enfermedades por medios no invasivos.

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