Un congreso para «la zona cero de la influencia del cambio climático»

La primera jornada del encuentro nacional de inundaciones ha reunido a expertos de diferentes campos para analizar este fenómeno de la naturaleza. La prevención de los peores efectos que puede tener la crisis climática ha sido una de las prioridades que se han marcado en las diferentes ponencias que ha acogido Orihuela.

«Hay que adaptar las nuevas construcciones a estas circunstancias y las que ya existen acondicionarlas para que puedan ser más resilientes». Así ha arrancado el intenso día de presentaciones el director del comité científico de este congreso, Joaquín Melgarejo. Para estar preparados frente a los daños que producen las grandes avenidas, «tenemos que conseguir un territorio resiliente a los efectos de una inundación».

La necesidad para ello estaba en cabeza de los presentes y los que han seguido el encuentro a través de la retransmisión digital que ha cubierto iambiente.es como medio oficial. De subrayarlo se ha encargado en su intervención telemática el presidente de la Generalitat, Ximo Puig. «La imagen del Segura enfurecido es algo que no debemos olvidar porque lo que queremos todos es que no se vuelva a repetir», ha señalado.

«No se trata de invertir en medidas paliativas, si no de invertir en resiliencia», ha recalcado el presidente. Y así, «transformar la comarca para protegerla y para proteger a sus habitantes ante el futuro». Una petición que ha encontrado eco en el alcalde de Orihuela, quien ha pedido un mayor compromiso práctico. «No debemos rasgarnos las vestiduras cuando hay una riada», ha indicado Emilio Bascuñana, «y en unas semanas olvidarnos de nuevo de mejorar nuestras infraestructuras».

Las dolorosas pérdidas

Los daños que causan las inundaciones, y en particular la DANA que asoló el sur de Alicante y la Región de Murcia en septiembre de 2019, han sido recordados en las diferentes intervenciones de esta primera jornada. Solo el pasado año se produjeron en todo el mundo 409 catástrofes naturales que causaron pérdidas por valor de 232 mil millones de dólares.

En Orihuela sufrieron esas pérdidas humanas y económicas que causó la devastadora DANA. Bascuñana lamentó que «todavía no han llegado las ayudas y nos toca reclamarlas de nuevo». Unas cifras muy elevadas puesto que en la comarca de la Vega Baja se estimaron que se situaban entre mil quinientos y tres mil millones de euros. Unas cantidades entre las que la capital de esta área calcula que llegan hasta los más de quinientos millones. De ahí que haya insistido en que «resulta vital las medidas de prevención en todos los sentidos y ahí es donde adquieren protagonismo las infraestructuras».

Investigar para superar

El conocimiento científico y las investigaciones son parte de esa solución, ha recordado el rector de la Universidad de Alicante, Manuel Palomar. «La UA es un referente a nivel nacional e internacional en materia del agua», ha señalado con orgullo sobre el trabajo hecho en torno a esta materia y su relación con el cambio climático, entre otros. Por eso ha insistido en la transferencia del conocimiento. Un apartado en el que ha destacado la alianza «extraordinaria» con la Diputación de Alicante para seguir investigando mediante la cátedra del agua.

Seguir diagnosticando lo que ocurrió para predecir el futuro es una de las claves aportadas por Palomar compartida a lo largo de las numerosas ponencias de la extensa jornada. «Ponemos a disposición el conocimiento de ponentes referentes a nivel nacional porque podemos contribuir con expertos en inundaciones, cambio climático y tratamiento integral del agua», ha concluido el rector.

La gente del agua

El presidente de la Diputación de Alicante, Carlos Mazón, ha destacado la importancia de «la gente del agua», como ha englobado a los profesionales que trabajan y viven de ella. Un extenso conjunto del que los organizadores se han enorgullecido por su implicación y la calidad de las ponencias presentadas en la primera jornada. Entre ellas, Mazón ha señalado la colaboración público privada con el grupo Suez y la puesta en marcha «del perfectamente digitalizado servicio de alerta temprana«. A eso ha añadido la red de estaciones meteorológicas que desplegarían en los parques de bomberos del ente provincial. Un reciente acuerdo, como ha apuntado, con el laboratorio de climatología de la UA y del que se encarga el catedrático Jorge Olcina.

Conseguir el equilibrio en el ciclo del agua, como objetivo para comprender y prevenir las inundaciones. Sobre esa idea, Mazón ha recordado que hay que tener en cuenta los problemas de la sequía y la reivindicación en el trasvase. «En la integralidad es donde está el desarrollo adecuado. Ni podemos confiarlo todo a la exclusividad de un trasvase ni a una planta de desalinización. Por eso queremos actuar con nuestra responsabilidad».

Las soluciones de prevención

Dos ejemplos de cómo llevar a cabo las acciones concretas en esta primera jornada los han aportado María Elena García de Consuegra y Álvaro Rodríguez. La primera, como responsable de operaciones en una veintena de municipios en el sur de Alicante para Hidraqua, sabe de la necesidad de la adaptación urbana a las inundaciones. «Sufrimos la DANA en diecinueve de los municipios y vemos la necesidad de la resiliencia», ha resaltado. Y la necesidad de adaptarse lo es para los extremos: el exceso de agua y su carestía. «Hidraqua apuesta porque en esa resiliencia encontremos una estrategia para luchar contra el cambio climático porque los desastres naturales son más frecuentes y de más tipos».

Desde la gestión del servicio del agua, Consuegra ha planteado la necesidad de unificar todos los datos de los que se dispone en las redes de infraestructuras. Se trata de «no solo quedarnos en cómo actuar sino en cómo podemos prevenir», ha indicado. Por eso, como también se ha compartido en las ponencias, ha valorado la importancia de la colaboración entre administraciones.

Digitalizar el agua

La plataforma Cuencas Fluviales Inteligentes, o Smart River Basins, es el otro ejemplo presentado en la primera jornada del congreso. Rodríguez, como responsable de Planificación Hidrológica de Suez España, ha detallado esta «apuesta por la digitalización del sector del agua». Para aplicarlo, este proyecto incorpora toda la información necesaria para la que sería una óptima explotación. La información se recopilaría en un único punto pero planteándolo de manera transversal para que puedan aprovechar los datos los diferentes agentes de gestión, ha resumido.

Con esos datos, se puede controlar mejor un posible incumplimiento en los caudales ecológicos o el empeoramiento de la calidad físico química por la pérdida del efecto de dilución del río o el deterioro temporal de la masa de agua. El proyecto interrelaciona esa información para que el gestor tenga en cuenta los análisis que se generan a partir de la toma de datos en tiempo real. Y de los ya obtenidos, Rodríguez ha presentado los dos módulos dedicados a los fenómenos hídricos extremos, «que se están comprobando como uno de los principales problemas del cambio climático. Cada vez llueve menos y peor».

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