ReForeST busca en el proyecto Guardian la nueva forma de regar los bosques

La Universidad Politécnica de Valencia prepara en La Vallesa un innovador diseño experimental para definir patrones de riego automatizados que se activarán en condiciones de riesgo como defensa de incendios. El equipo técnico del grupo de investigación ReForeST ya tiene operativo un proyecto del que esperan proporcione unas sólidas bases científicas. ¿Su fin? Aumentar la resiliencia en una zona de interfaz urbano-forestal como el Parque Natural del Túria y la Vallesa.

El equipo liderado por el profesor doctor Antonio del Campo traslada al ámbito forestal aspectos de la agricultura de precisión, un aspecto poco estudiado. El objetivo planteado es fomentar un uso eficiente de los escasos recursos hídricos cada vez más mermados en las regiones mediterráneas. Con eso pretende ayudar a la vegetación a paliar los efectos negativos de las sequías persistentes. De esta forma se generan sinergias con estrategias de prevención y defensa frente a incendios forestales.

Patrones de riego frente al estrés hídrico

Estas relaciones, analizadas durante los períodos estivales y a lo largo de todo el año, permitirán determinar patrones de irrigación óptimos. Estos sistemas de riego para las masas forestales en la interfaz urbano-forestal próximas a las urbanizaciones que rodean a La Vallesa forma parte de la estrategia de gestión territorial de Guardian. Con este fin, ReForeST inicia ensayos de riegos para comparar la reacción de los árboles monitorizados frente al estrés hídrico y su mitigación.

En ese proceso, dividen la muestra entre árboles regados y árboles control, sin regar. De medirlo se encargan gracias a los sensores en el suelo y en los árboles en zonas seleccionadas de La Vallesa. Instalados durante este verano de 2020, gracias a ellos cuantificarán las modificaciones en la estructura y funciones de los ecosistemas forestales. Eso les servirá para analizar las características del sustrato edáfico en función de las condiciones atmosféricas y las consecuencias sobre el estado hídrico de la vegetación.

Crear paisajes menos inflamables reduciría un 50% del área que se quemará los próximos 30 años

Control de gran precisión

La instalación de ReForeST permite monitorizar con una gran precisión el continuo suelo-planta-atmósfera. Se toman datos con una alta frecuencia temporal durante el día y permanentemente. Así generan series de variables como potenciales hídricos de la planta y suelo, conductancia estomática, contenido hídrico del suelo, tronco, copa y de los combustibles finos, y el flujo de savia. Con estos datos, se profundizará en el conocimiento de cómo los cambios en la precipitación y la temperatura se traducen en cambios en el sustrato y en las funciones y estructura de la vegetación. En último término, el estrés hídrico de las masas forestales implica el incremento de su inflamabilidad y el riesgo de incendios.

La UPV ha presentado ante sus socios los avances en esta investigación pionera.

Todo este trabajo es el que ha presentado esta semana la Universidad Politécnica de Valencia al resto de sus socios del proyecto Guardian. La unión con los Ayuntamientos de Paterna y Riba-roja de Túria, Hidraqua, Medi XXI y Cetaqua tiene como objetivo aumentar esa mencionada resiliencia a los incendios. Una iniciativa que se traduce también en ver cómo los bosques resisten frente al cambio climático. Estas dos líneas son las que se apoyan desde la Unión Europea quien lo financia mediante la convocatoria de los Urban Innovative Actions.

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