Biobserva, el voluntariado ambiental se impone a la pandemia

Cuando el mundo se paralizó a partir de este marzo por la covid-19, las infraestructuras esenciales siguieron operativas y, con ellas, la vida animal. Desde poblaciones como Riba-roja de Túria hasta Orihuela, entre otras, el personal que trabaja en las estaciones depuradoras que gestiona Hidraqua y sus empresas participadas ha mantenido activo el programa Biobserva.

Los cuarenta profesionales que participan en este programa de voluntariado corporativo que impulsa Suez han podido observar la variedad de especies que les rodean. Ejemplares de lavandera blanca, gorrión, urraca o mirlo son algunas de las que han destacado en la presentación de resultados obtenidos. En particular, han hecho énfasis en algunas especies amenazadas, como el martín pescador en la Edar oriolana.

Un ejemplar de gorrión en la Edar Arenales del Sol, dentro del programa Biobserva.

Amelia Navarro, directora de desarrollo sostenible y equidad de Hidraqua, valora que «el programa Biobserva aporta conocimiento del propio entorno por parte de la plantilla». A partir de esta información que obtienen se pueden «implantar acciones de biodiversidad o involucración de los grupos de relación». Y a eso se añade que  «las características de este tipo de voluntariado permiten que haya podido seguir realizándose en esta situación de pandemia y continuará activo en 2021».

Más ejemplares durante el confinamiento

En el histórico contexto que suponen las cuarentenas y distintas restricciones a la movilidad, mediante el programa Biobserva se han comprobado su efecto sobre la vida animal. En el informe presentado, han apuntado el caso de la localidad alicantina de Xixona. Esta es una de las que pudo mantener el programa durante el confinamiento, lo que les ha permitido constatar cómo han aumentado. En esta Edar, en comparación frente a 2019, se han encontrado con un 11 % más.

Estos son solo un par de ejemplos del análisis de datos y el desarrollo de bioindicadores en esta plataforma de ciencia ciudadana desarrollada específicamente para el proyecto. Un programa en el que, como resaltan, cuentan con la colaboración del Instituto Catalán de Ornitología y SEO/BirdLife.

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El doble beneficio

Llevar a cabo este tipo de acciones de voluntariado tiene un doble beneficio. Por un lado, sirve para crear una conciencia ciudadana que implica al personal de la empresa en la conservación de la biodiversidad. Un plan en el que se empieza precisamente por el entorno más cercano. Por otro, el programa se utiliza de cara al planteamiento y seguimiento de medidas de mejora ambiental de estas instalaciones.

Y si variadas son las especies que ven, también son los lugares desde donde lo hacen. A las tres localizaciones mencionadas se añaden las de las Edar de Alicante, Elche, Torrent, Torrevieja, Benidorm y Altea, entre otras.

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Además de esta iniciativa, Hidraqua y sus empresas participadas llevan a cabo otros programas vinculados a su compromiso con la biodiversidad. Así, trabajan por ejemplo para que las instalaciones vinculadas al ciclo integral del agua sean respetuosas con el medioambiente y el entorno a través de la eliminación de fitosanitarios, pesticidas y especies invasoras; y el desarrollo de nuevas soluciones que se encuentren integradas dentro de la ciudad y favorezcan la protección del medio ambiente y la biodiversidad.

Toda la información del programa Biobserva, datos, observaciones, fotografías o informes, entre otros, se puede consultar en la página biobserva.com.

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