Alcoidemà: calles inteligentes e impulso al parque tecnológico de Rodes

Apostar por un desarrollo sostenible y con el bienestar de las personas siempre en el horizonte. Así se plantea Alcoy lo que denomina un proceso de transformación imparable que está llevando a cabo con la Edusi Alcoidemà. Según explica su alcalde, Toni Francés, «Alcoidemà es la hoja de ruta de un proyecto ambicioso con el que queremos abordar de manera transversal diferentes retos económicos, medioambientales, climáticos, sociales y demográficos. Todos ellos están interrelacionados y queremos interpretarlos siempre bajo la premisa de caminar hacia una ciudad inteligente, sostenible e integradora».

Las primeras acciones de esta estrategia aprobada en 2017 son ya una realidad. Gracias a los veinte millones de euros que tienen de presupuesto han apostado por la movilidad. Una de las actuaciones que destacan en ese sentido es la reurbanización de Na Saurina d’Entença. Con casi un kilómetro de longitud, esta es una de las más importantes arterias de la ciudad y por ello necesitaba una intervención que solucionara su grave situación de deterioro.

Calles inteligentes

Las obras llevadas a cabo han consistido en renovar todo el pavimento, sustituyéndolo por materiales innovadores que reducen el CO2. Sobre todo, la transformación de esta calle busca favorecer al peatón frente al tráfico y revitalizando al mismo tiempo la actividad comercial. En esta misma línea, se han ampliado las aceras, se han colocado arbolado y bancos y se ha introducido un nuevo sistema de señalización.

Pero el proyecto de Entença va más allá. De ahí que introduce el uso de la tecnología en las cámaras para fomentar la movilidad, mejorar la fluidez del tráfico y reforzar la seguridad. Así, estas se encargan de registrar tanto el número de vehículos que circulan como su velocidad. Además, se han habilitado puntos de acceso wifi, estaciones de recarga para vehículos eléctricos o sensores de detección para controlar las zonas de carga y descarga.

Estas aplicaciones la convierten en un laboratorio urbano que recaba todos esos datos para probar nuevas soluciones. En esta parte interviene la Agència Valencia de la Innovació con una subvención de 93 000 euros y la colaboración de las universidades de Alicante y la Politècnica de València. Juntos están planteando un sistema de inteligencia artificial que informa de temas relacionados con la calle o la ciudad.

Por otro lado, cerca del extremo norte de esa calle, en los accesos a la estación de Renfe, se va a actuar también para dotar a esta zona de un nuevo pavimento, integrándola con el resto de la ciudad. Al mismo tiempo, se mejorará el acceso peatonal y aumentará la fluidez del tráfico de la calle colindante a la entrada de la estación, con semáforos y otros elementos que servirán para reordenar el tráfico de vehículos.

Con Alcoidemà han reformado la calle Sant Francesc.

El cambio llega al centro

Otro de los grandes objetivos de Alcoidemà es contribuir a la revitalización del centro histórico. La idea es convertirlo en un entorno agradable y accesible, incentivando la actividad comercial para dotarlo de nueva vida. Una de las formas en que lo han aplicado es con la reurbanización de la calle Sant Francesc. En ella han cambiado el pavimento para evitar resbalones y mejorar la accesibilidad, transformando calle y aceras en una única plataforma peatonal. La intervención se ha completado con la actuación en la parte alta de esta vía, que ha convertido también la plaza Ramón y Cajal en una zona para los peatones, con arbolado y sin obstáculos.

Más proyectos con un importante componente social serán los que se lleven a cabo en las zonas Centro y Partidor. Allí construirán viviendas públicas, destinadas a colectivos especialmente vulnerables. Entre ellas, destaca la puesta en marcha de un modelo de convivencia intergeneracional, con pisos en alquiler a precios reducidos para menores de 35 años y mayores de 65 años. Será un conjunto arquitectónico dotado de espacios verdes y áreas comunes con placas solares para que los habitantes puedan autoabastecerse energéticamente.

La antigua fábrica de Rodes será la insignia de Alcoidemà.

Rodes, parque tecnológico y cultural

De entre todas las actuaciones, desde el Ayuntamiento consideran como clave del programa Alcoidemà la de Rodes. Con esta se refieren al parque tecnológico y cultural proyectado en la manzana de la fundición metalúrgica de la que toman el nombre. La rehabilitación de este antiguo enclave industrial en el barrio de Santa Rosa, convertirá sus espacios dispersos de casi doce mil metros cuadrados en un conjunto emblemático. El proyecto arquitectónico recuperará elementos originales del modernismo, reinterpretados bajo un prisma contemporáneo de la arqueología industrial.

Situado en medio de una de las zonas con mayor densidad poblacional de la ciudad, en este parque tecnológico se integrará parte del proyecto Distrito Digital de la Generalitat Valenciana. Y a ello se añadirá el Centro de Turismo de Interior, también financiado por la Generalitat. Con él se potenciarán las actividades relacionadas con la gastronomía de la zona, principalmente de formación.

Ciudad sostenible

Otro de los ejes de Alcoidemà es convertir Alcoy en una ciudad inteligente. Para impulsarlo, este año crearán una plataforma que gestionará toda la información recogida a través de la red de sensores instalados en los edificios municipales. Conocer estos datos y poder interpretarlos permitirá acceder a determinados servicios de manera remota y programada, ahorrando dinero público y mejorar en eficiencia energética.

En esta Edusi, apuestan por impulsar la transición ecológica. Su pretensión es reducir las emisiones de dióxido de carbono y potenciar las energías renovables con la instalación de equipos fotovoltaicos para la producción y el autoabastecimiento de energía. Además de la producción, están trabajando para mejorar la eficiencia energética, como en el Centre Cervantes Jove. Para aislarlo térmicamente y mejorar los sistemas de calefacción, invertirán casi un millón de euros.

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