Mediterráneo Ejemplar, el primer compromiso del año de la biodiversidad

Movilizar a los Estados de la cuenca mediterránea para proteger un 30 % de su superficie marina, acabar con la sobrepesca, prohibir plásticos de un solo uso y avanzar hacia la sostenibilidad del transporte marítimo. Estos son los ambiciosos objetivos que este lunes se han marcado ocho países europeos. Con la iniciativa Mediterráneo Ejemplar, se trabajará este primer semestre para que en septiembre se presente el plan de acciones concretas.

Este es el principal logro que ha destacado España tras el fin de la cumbre One Planet que ha acogido París. Esta es la primera cita de un año intenso en encuentros internacionales que quieren cambiar el curso de la batalla contra el cambio climático. Entre las citas de septiembre en Marsella con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y noviembre en Glasgow, con la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, Europa quiere abanderar esta acción política.

Emmanuel Macron y Teresa Ribera, en la cumbre One Planet de París.

La reunión de este lunes en París se enmarca en el compromiso para alcanzar un nuevo marco global sobre conservación de la biodiversidad posterior a 2020. Ese será uno de los principales retos que se marca la próxima Cumbre Mundial de Diversidad Biológica (COP15). En la ciudad china de Kunming, que ejercerá de anfitriona en este foro de Naciones Unidas, Europa apostará por esta protección.

Proteger el 30 % del planeta

Para impulsar la consecución de este nuevo marco global, España ha estado trabajando junto a los socios europeos y otros países. Lo hace en la llamada Coalición de Alta Ambición por la Naturaleza y las Personas, copresidida por Francia, Costa Rica y Reino Unido. El objetivo de esta agrupación lograr que en la COP15 se acuerde proteger el 30 % de la superficie terrestre y marina del planeta para 2030.

Con Mediterráneo Ejemplar se quiere demostrar que eso es posible. O, como destaca el Ministerio para la Transición Ecológica, «impulsar y fortalecer una visión integrada de la conservación de la biodiversidad». Marcarse estos retos tiene más importancia en la actualidad después de lo que se reconoce como el fracaso global de las llamadas Metas de Aichi.

Los veinte objetivos que se marcaron hace diez años en la ciudad japonesa para cumplirse durante la pasada década no se cumplieron. Y así lo ha ido denunciando Naciones Unidas en los últimos tiempos. Por eso se pretende una política más contundente en las citas de este año, el dedicado a la Biodiversidad.

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Contra la pesca ilegal

¿De qué manera se quiere trasladar a la realidad estas propuestas? Teresa Ribera quiere que con Mediterráneo Ejemplar se vean las iniciativas regionales de protección de áreas marinas. La ministra ha apostado en particular por la lucha contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada.

«Protegeremos la biodiversidad marina y gestionaremos los recursos de forma sostenible a medida que realizamos inversiones en la Economía Azul», ha asegurado Ribera. En este sentido, ha explicado que «defenderemos el compromiso internacional de que un mínimo del 30 % del océano global esté protegido a través de Áreas Marinas Protegidas para 2030».

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Inversión en renovables marinas

Y Ribera cree que estas pueden ser doblemente beneficiosas. Las llamadas Áreas Marinas Protegidas de Interés Pesquero las considera «una herramienta que ha demostrado ser más eficaz en la conservación y recuperación de la pesca y la biodiversidad oceánica». A eso sumará el «despliegue responsable de energías renovables marinas», una línea a la que apoyado en particular.

Con estas acciones, Ribera confía en que España seguirá a la vanguardia de los esfuerzos multilaterales para proteger la biodiversidad terrestre y marina. Para revertir la pérdida de la naturaleza, Ribera también ha destacado la importancia de cambiar nuestro modo de producción y de consumo hacia uno más sostenible. Eso sí, lograrlo requiere de la participación imprescindible de todos los sectores productivos, que deben incorporar la variable biodiversidad. De ahí que la propuesta española defienda que para el año 2030, el 30 % de la Ayuda Oficial al Desarrollo para la financiación climática de las Agencias Nacionales de Desarrollo y los Bancos de Desarrollo tenga beneficios colaterales en el área de la biodiversidad.

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