Pimientos picantes que alivian el picor en la piel

Actualmente no existen tratamientos eficaces que consigan calmar el picor y el dolor que producen diversas alteraciones epidérmicas. Como pueden ser la inflamación, el prurito o la psoriasis. Los investigadores de la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) Asia Fernández Carvajal, Gregorio Fernández Ballester y Antonio Ferrer Montiel han publicado en la revista Scientific Reports los resultados de un estudio para determinar la eficacia de un compuesto derivado de la capsaicina que no produciría efectos secundarios indeseados y resultaría eficaz contra el dolor y el prurito. La aplicación farmacológica de este compuesto se encuentra todavía en fase preclínica.

La capsaicina es un derivado de los pimientos picantes. Aunque resulta irritante para los mamíferos, los científicos de la UMH ya habían identificado anteriormente la capacidad de este compuesto para disminuir la actividad de los receptores sensoriales del dolor y el picor. Esta es una de las líneas principales de investigación del grupo, perteneciente al Instituto de Investigación, Desarrollo e Innovación en Biotecnología Sanitaria de Elche (IDiBE).

El prurito -o picor intenso- es una percepción sensorial altamente molesta que provoca ganas de rascarse. Pudiendo dañar la piel y dar lugar a más picor e infecciones. “El mecanismo molecular causante del prurito es complejo e implica componentes del sistema nervioso tanto periférico como central”, explican los investigadores.

La molécula AG1529 (azul oscuro) se adhiere al receptor sensorial TRPV1 (azul claro) en un modelo animal de rata. Fuente: UMH

Efectos secundarios indeseados

Periféricamente, los receptores sensoriales reconocen y envían al sistema nervioso central las señales de picor. El objetivo del estudio de la UMH es identificar compuestos que inhabiliten estos receptores para elaborar fármacos que no produzcan efectos secundarios.

Como señalan los investigadores, las sustancias derivadas del picante que bloquean los receptores del dolor no han podido progresar en los ensayos clínicos debido a efectos secundarios indeseados. Pueden producir una elevación de la temperatura corporal y “engañar” a la piel. Hasta el punto de producir insensibilidad a las altas temperaturas y dar lugar a quemaduras. En el caso de la capsaicina, aunque es eficiente en el tratamiento del dolor y el prurito crónico, su aplicación tópica va acompañada inicialmente de una sensación de ardor intensa muy molesta que limita la continuidad del tratamiento. Además, esta sustancia se acumula en la piel y, en combinación con los rayos solares, puede producir sustancias cancerígenas.

Para evitar los efectos secundarios indeseados de esta sustancia, los también profesores de la UMH, han diseñado una molécula basada en la capsaicina que puede desactivarse metabólicamente y prevenir los efectos secundarios derivados de la acumulación en la piel. Después de realizar su función calmante, las enzimas y el agua de la piel la romperían y la desactivarían. Además, este nuevo compuesto no produce sensación de ardor.

Un candidato a fármaco

En el estudio publicado recientemente se demuestra que este compuesto -denominado AG1549- puede disminuir la actividad de los receptores del dolor y el picor tanto en células neuronales aisladas como en modelos animales de prurito. Esto lo convertiría en un valioso candidato a fármaco para el tratamiento de los síntomas de picor de enfermedades dermatológicas. Actualmente, se llevan a cabo los estudios de seguridad preclínicos para garantizar que no produce efectos nocivos. Y seguidamente ser probado en pacientes con prurito psoriásico.

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Este trabajo se ha realizado dentro del proyecto de investigación ‘Un modelo pre-clínico in vitro de nociceptores humanos para investigar el dimorfismo sexual en migraña crónica y rastrear candidatos a fármacos’. Financiado por Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. Las investigaciones se han realizado en colaboración con los profesores de farmacología de la italiana Universidad del Piemonte Orientale, Tracey Pirali y Armando Genazzani.

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