Alicante recupera su línea de defensa

La amenaza del ejército napoléonico hizo que se construyera en muy poco tiempo —sólo tres años— y su construcción enseguida mostró deficiencias. Sin embargo, dos siglos después el castillo de San Fernando sigue en pie y rivaliza por las mejores vistas de la ciudad con el castillo de Santa Bárbara, la principal fortaleza alicantina reposada sobre el Benacantil.

El castillo del Tossal tenía como objetivo reforzar el sistema enmurallado de la ciudad. Aunque no llegó a desplegar todo su potencial: el general francés Montbrun no pasaría del barrio de Altozano tras liderar una escaramuza desde Mutxamel. Abandonado durante un siglo y protagonista de una zona verde que siempre ha estado a medio gas, los fondos de la Estrategia de Desarrollo Urbana Integral de Alicante están cerrando todas las heridas sobre la precaria fortaleza.

Accesibilidad

Diseñado por el ingeniero militar Pablo Ordovás, el castillo consta de un baluarte poligonal y un enorme torreón anexo que se adaptan a la topografía del Tossal, el cerro sobre el que se asienta desde el centro de Alicante. Un conjunto de muros y explanadas en el que apenas existen construcciones interiores —sólo una pequeña sala abovedada que sirvió de prisión—. Y es ahora cuando está viviendo su mayor rehabilitación hasta la fecha.

La intervención, valorada en 936 291 euros, ha rehabilitado casi 7 000 metros cuadrados de la fortaleza. Entre esas actuaciones, se han taponado grietas y consolidado paños. Una de las salas interiores se reactivará como centro de recepción de visitantes y el conjunto ha mejorado su accesibilidad con nuevas rampas y senderos y un nuevo sistema de iluminación nocturna.

La actuación estrena nueva iluminación ornamental para uno de los monumentos más visibles de la ciudad. Foto: Ayuntamiento de Alicante

Cañoneras y sin pasarela

La actuación pretende recuperar la imagen original del castillo. Eso es lo que ha motivado la recuperación de 28 cañoneras —donde se ubicaba la artillería de defensa— para disparar con acierto hacia el norte y oeste, donde podía venir el ejército francés. Recuperar la imagen original también ha traído alguna polémica. Así ha sido con el derribo de la pasarela que conectaba la fortaleza con las cotas más altas del parque del Tossal.

En los próximos meses, el acceso al castillo se realizará a través de una rampa que conducirá a los visitantes hasta el foso. De allí se les volverá a conducir luego a las terrazas más privilegiadas del baluarte. De momento, el único acceso es a través de la Puerta de los Leones, un paseo desde la falda del Tossal que ya ha sido rehabilitado con nuevo pavimento y elementos de seguridad.

La explanada de las antenas ya se ha rehabilitado mientras se prepara su retirada. Foto: Ayuntamiento de Alicante

Un proyecto de largo recorrido

Cinco grandes antenas aprovechan la altura de San Fernando para dar servicio a medios de comunicación, cuerpos de seguridad y el aeropuerto. Pero encima de la mesa ya está la posibilidad de retirarlas definitivamente en las próximas acciones de rehabilitación del castillo.

La actuación también ha limpiado los grafitis de sus muros.

Mientras tanto, la segunda fase ya está en marcha y mejorará la accesibilidad del acceso a San Fernando desde la ciudad, a través de las laderas del Tossal. Nuevo mobiliario urbano, rampas, barandillas e iluminación mejorarán el entorno forestal y darán cobertura a través de paneles informativos no sólo a los usuarios habituales, sino también a la esperada llegada de turistas.

En las siguientes etapas, insertada en los objetivos temáticos EDUSI para promover la protección, el fomento y el desarrollo del patrimonio cultural y natural de zonas urbanas, se acondicionará el foso como escenario de eventos culturales. Además, se acabarán de restaurar todos los paños de la muralla y se habilitará un Centro de Interpretación en las pequeñas salas del castillo.

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