Un estudio usa vitamina A como detector de enfermedades metabólicas

El retinol o vitamina A podría utilizarse como indicador temprano de los efectos de compuestos orgánicos persistentes, relacionados con enfermedades metabólicas en humanos. Esta es una de las conclusiones de un estudio publicado en la revista Environmental Research en el que participa el grupo de investigación de Toxicología y Riesgo Poblacional de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche.

¿Por qué es importante usar el retinol como sistema de alerta? Como explican, los llamados compuestos orgánicos persistentes son objeto de interés «por sus efectos adversos, incluidos el cáncer y la alteración endocrina». Mediante esta investigación pretenden mejorar los métodos de ensayo para identificar compuestos que alteran nuestros sistemas de glándulas.

Desarrollar este estudio ha implicado la colaboración del Instituto de Biotecnología de la UMH con la Universidad de Granada, con el profesor Juan Pedro Arrebola. Como explican los investigadores de la UMH —Suylen Galbán, Javier Esteban, Gonca Çakmak, Jose Barril y Mª Cruz Pellín—, estamos habitualmente expuestos a una gran cantidad de sustancias químicas.

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Contaminantes en la cadena alimentaria

El problema son estos contaminantes orgánicos persistentes, también conocidos como COPs. Entre otros, esa lista incluye plaguicidas organoclorados, dioxinas, furanos y bifenilos policlorados. Estos compuestos químicos persisten en el medioambiente, se acumulan en los organismos vivos y causan toxicidad.

Esa acumulación en organismos vivos implica que acaban entrando en la cadena alimentaria. De hecho, como recuerdan en este trabajo, los humanos son uno de los eslabones que presentan los niveles más elevados de estas sustancias. Es decir, como depredadores superiores en la cadena trófica, el consumo de alimentos nos expone a estas sustancias químicas.

Y ahí está el problema. Los efectos que estos COPs generan en nuestros cuerpos ya son bien conocidos. Entre el amplio espectro, se incluyen el desarrollo de obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares, síndrome metabólico, alteraciones del sistema inmunológico, cáncer, así como trastornos reproductivos y del desarrollo.

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A partir de la grasa

En este punto es donde se destaca la importancia de la vitamina A. El trabajo que ha realizado el laboratorio de Toxicología y Riesgo Poblacional plantea la utilidad del retinol en la detección de alteraciones en el sistema endocrino derivadas de la exposición a sustancias químicas. En este trabajo, se estudiaron elementos clave del sistema retinoide en muestras de suero y tejido graso de 236 participantes adultos.

¿Por qué escoger la vitamina A? Según explica el profesor Esteban, el sistema retinoide está involucrado en la visión, el metabolismo, el funcionamiento de los sistemas cardiovascular e inmunológico y el desarrollo, entre otros. De ahí que su alteración podría causar consecuencias adversas para el organismo.

Los resultados del estudio sugieren que la exposición ambiental a contaminantes orgánicos persistentes altera la distribución y absorción de los retinoides. En concreto, este equipo de investigación de la UMH ha comprobado que la presencia de algunos contaminantes afecta a la disponibilidad de vitamina A necesaria para mantener un entorno saludable en el tejido adiposo. E insisten en que la presencia de los compuestos orgánicos persistentes causaría alteraciones que podrían derivar en enfermedades cardiovasculares y síndrome metabólico.

Estos hallazgos sugieren que los biomarcadores del sistema retinoide podrían emplearse en los métodos de ensayo utilizados para identificar alteradores endocrinos por parte de los cuerpos reguladores internacionales, tales como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.

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