Naciones Unidas alerta de que solo se pueden evaluar la mitad de los ODS

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible en peligro. Así lo denuncia un informe de la Comisión Económica para Europa, un organismo de Naciones Unidas que estima que solo se alcanzarían 23 de las 169 metas propuestas para el 2030. Y lo peor. Los países que se comprometen a ello, no tienen forma de evaluar 80 de estos objetivos.

El informe presentado esta semana lo consideran la «llamada de atención para que la región acelere la acción colectiva». Así lo resume la secretaria ejecutiva de la Comisión, Olga Algayerova, quien considera que si no se cambia, se corre el riesgo de fracasar en la Agenda de Desarrollo Sostenible.

«Con 80 metas del total de 169 que las estadísticas oficiales no pueden medir adecuadamente, es también un recordatorio de la magnitud del trabajo que aún tenemos por delante», recalca. El problema al que se enfrentan, añade, está en «medir la complejidad del desarrollo sostenible de una manera internacionalmente comparable».

De hecho, para preparar este trabajo han participado quince de las organizaciones que tiene Naciones Unidas. Y aunque el nombre incluya Europa, el área que abarca es muchísimo mayor. Además del Viejo Continente, se cuenta con Canadá y Estados Unidos, Asia Central (Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán) y Asia Occidental (Israel).

Salud, clima y justicia

¿Cuál es el panorama que dibuja este análisis? Según indican, hay un progreso en las cuestiones de salud, clima y justicia. Eso sí, con diferentes matizaciones. En estos países estaría al alcance llegar a cinco de las trece metas de salud y bienestar. En particular por las mejoras en seguridad vial, efectos de la contaminación sobre la salud y la gestión de los riesgos sanitarios.

Al hablar de este último apartado, el equipo recuerda que que los cambios que ha infligido la pandemia en la trayectoria de progreso no pueden cuantificarse todavía en esta evaluación. A eso añaden que sus efectos pueden frenar aún más los avances en áreas como salud mental, abuso de sustancias y desarrollo del personal sanitario. Por eso, concluyen que en estos puntos es necesario acelerar más de la mitad de las metas sanitarias.

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¿Qué va por buen camino? Los temas dedicados a energía asequible y limpia, a ciudades y comunidades sostenibles y al consumo y la producción responsables. Como señalan, estos podrían lograrse con esfuerzos acelerados. El pero que introducen va por la necesidad de apoyar más el cambio. «Las tendencias adversas en una o varias metas significan que los objetivos están fuera de alcance a menos que se refuercen las políticas para cambiar su curso. Se trata, en particular, de las metas relativas a la productividad económica, a la innovación y al desarrollo de infraestructuras», destacan.

Entonces, ¿cómo ven el clima y medioambiente? Los países incluidos en la Comisión Económica para Europa están en vías de alcanzar siete metas. Lo mejor va en la reducción de las subvenciones a combustibles fósiles. De mantenerse el actual ritmo, es probable que la mayoría de los países de la región estas queden hasta casi cero en 2030. Y eso sería posible con un sector industrial que progresivamente se está volviendo más eficiente desde el punto de vista energético.

Víctimas a las que prestar atención: niños y mujeres

Si ahí está lo positivo, lo negativo está en la la conservación de los ecosistemas y la biodiversidad, la gestión sostenible de los bosques, la resiliencia ante las catástrofes, la generación y el tratamiento de residuos y el uso sostenible de los recursos naturales. De ahí que el trabajo demande acelerar el progreso o revertir las tendencias actuales.

El último apartado en el que se muestran más confiados es en la paz y justicia. Según lo ven, disminuye la corrupción y las instituciones se fortalecen. Com ambos rasgos creen que se confirma el avance hacia sociedades más pacíficas e inclusivas. El problema a resolver está en el aumento del número de víctimas de la trata de personas. Y un colectivo especialmente vulnerable en ese sentido es la infancia, representa un tercio de estas víctimas.

El otro sector al que prestan especial atención es el de las mujeres. La pandemia y la crisis económica asociada han afectado de forma desproporcionada a las mujeres, tanto en el trabajo como en el hogar. Y eso causa problemas en las familias y el aumento de la violencia contra las mujeres y las niñas. Una cifra lo resume: en Kirguistán la violencia doméstica aumentó un 65 % en marzo de 2020 en comparación con el mismo período de 2019.

Por todo esto, el estudio de la Comisión Económica para Europa destaca la necesidad de «acelerar el progreso». Solo así se alcanzarían 57 de las metas. Aún con ello, en el caso de otras nueve es menos optimista y considera fundamental «revertir la tendencia actual».

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