El efecto hidra: la venganza de las especies invasoras

Un estudio dirigido por la Universidad de California en Davis ha observado que las especies invasoras en el punto de mira para ser exterminadas totalmente se recuperan con fuerza los intentos de erradicación. Los investigadores han llamado a esta sobrecompensación de la población en un corto plazo de tiempo como «efecto hidra». Con ella hacen referencia al animal mitológico al que cada vez que se le cortaba una cabeza crecía otra. Este es el comportamiento que ven similar a la forma de multiplicarse estas especies cuando se las «ataca».

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El estudio, publicado en la revista PNAS, narra el esfuerzo y el fracaso para erradicar los cangrejos verdes invasores de un estuario de California. Esta especie, Carcinus maenas, creció hasta 30 veces en número después de haber retirado aproximadamente el 90 % de ellos. El estudio es la primera demostración experimental en un ecosistema costero de un aumento de la población dramático en respuesta a la erradicación completa. Ante este fracaso, los científicos se han detenido a reflexionar y aprender de la experiencia para establecer una nueva estrategia para tratar con estos especímenes. Su conclusión ha sido apostar por «la erradicación funcional» y no por el exterminio total tras comprobar el «efecto hidra».

Trabajar en la erradicación funcional

«El mundo debería centrarse menos en la erradicación total y trabajar hacia la erradicación funcional», sentencia Edwin Grosholz, autor principal del estudio. Los autores consideran que este es un enfoque más eficaz para el manejo de especies invasoras. En particular en cuanto a las especies para las que es poco probable la erradicación total.

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«En lugar de un enfoque único para todos, este estudio pone de manifiesto la necesidad de evaluar las posibles consecuencias no deseadas en seleccionar estrategias de gestión», señala Greg Ruiz. El coautor del estudio apuesta por «adaptarlas al contexto particular y al resultado esperado». Los contextos especialmente favorables para optar por esta vía son aquellos donde la población es bastante baja para proteger las especies autóctonas y las funciones de los ecosistemas sin arriesgar una explosión de población de las especies invasoras, según los investigadores. Es decir, podríamos hablar de búsqueda de un nuevo equilibrio en el ecosistema, asumiendo la especie invasora en él. Món Planeta

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