La UA, pionera en la elaboración de un plan sanitario del agua

Labaqua ha presentado para la Universidad de Alicante un estudio sobre cómo responder ante una situación de riesgo en el suministro hídrico. Con este plan sanitario del agua, la UA se convierte en pionera entre las instituciones educativas tanto en el análisis como en la prevención de estos casos. Este estudio ha requerido de la colaboración de diferentes empresas, como Hidraqua y Aguas de Alicante.

¿A qué se refieren cuando se habla de gestión de riesgo? Evitar que en un bien básico como el agua aparezcan los denominados peligros microbiológicos o químicos es el principal objetivo que se marca este tipo de trabajo. Una acción que, como han explicado en la presentación de este plan, era de momento patrimonio exclusivo de las empresas dedicadas al suministro hídrico.

Desde que la NASA creara en 1959 este tipo de sistemas de control hasta que a finales de 2020 la Comisión Europea marcara una nueva directiva al respecto, la historia de lo que es un plan sanitario del agua ha evolucionado mucho. Y de eso sabe mucho David Ribes.

Un plan para una comunidad tan grande como una ciudad

Como director de Calidad de Aguas de Alicante, Ribes se ha encargado de repasar las diferentes leyes que han marcado este proceso. Por eso valora particularmente que la UA sea pionera en España al implantar este control de su red hídrica. Hacerlo representa el sentido de responsabilidad ante una comunidad que, solo en el apartado de estudiantes, supera las veinte mil personas. Una cifra que, como ha recordado Ribes, es equivalente al de una ciudad de pequeño tamaño.

Entre finales de 2019 y principios de 2020, el equipo técnico de Labaqua hizo un pormenorizado repaso de esta red. ¿Cómo se consume? ¿Desde dónde se accede? ¿Quién tiene acceso a ella? Estas eran algunas de las preguntas que debían responder. Y que hicieron muy rápidamente, antes de que la pandemia de la covid-19 cambiara nuestras vidas. Un año después, esta presentación pretende ser un punto de inflexión que incentive el consumo de agua del grifo y que ayude en la estrategia de reducción de plásticos.

Este es precisamente el propósito que se marca Salvador Ivorra como vicerrector de Infraestucturas, Sostenibilidad y Salud Laboral. «Cuando tenemos agua de Alicante de calidad excepcional, absolutamente tratada y que solo nos cobra por el servicio de explotación de traerla aquí, estar fomentando el uso de botellas de plástico y recipientes no reciclables es una barbaridad». Tanto es así que calificó como «un proceso bárbaro» el recorrido que hace el agua embotellada proveniente desde cualquier otro punto. Su siguiente objetivo, como ha adelantado, fomentar el uso de aguas regeneradas para opciones como el riego de las zonas verdes.

Un análisis detallado de la red

Un técnico toma muestras de una de las fuentes de la UA para el posterior análisis.

En esos dos meses de muy intenso trabajo, como ha remarcado Ribes, se analizaron todas las partes del esquema hídrico de la UA. Eso, apunta, ha incluido tanto el campus de Sant Vicent del Raspeig como las dos sedes que tiene la institución en el centro de Alicante, la de San Fernando y Ciutat d’Alacant. Ese estudio detallado de la red ha incluido apartados como la monitorización del almacenamiento o la comparativa entre los resultados del agua suministrada en los últimos cinco años.

Una vez establecidos los diferentes parámetros que se quieren controlar, el siguiente paso es determinar los puntos a mejorar. Para Ribes se trata de resolver esta ecuación: Riesgo = Gravedad · Probabilidad. De ahí se establecía una tabla orientativa, «si ha ocurrido una vez en los últimos cinco años es muy improbable que se repita, en cambio, si ha ocurrido varias veces en el último año es muy probable que vuelva a suceder». Con esta matriz de cuantificación de riesgos, se determina con claridad los puntos que hubiera que resolver. Y ante eso Ribes recalca la necesidad de estar alerta, «el riesgo cero no existe porque siempre habrá uno».

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