Los premios Princesa de Girona destacan la importancia de impulsar las vocaciones en ciencias

«La pandemia nos demuestra a diario los desafíos que la ciencia tiene que asumir». Con este mensaje la Fundación Princesa de Girona ha cerrado su gira por diferentes autonomías en la Comunitat Valenciana impulsando las vocaciones científicas entre los jóvenes. Así han premiado el trabajo de un biotecnólogo como César de la Fuente y reunido a expertos como Ángel Simón para fomentar la mentoría.

El rey Felipe VI ha ejercido de principal valedor en este encuentro. Con el apoyo de Aguas de Alicante, se han visto también los cuatro colegios finalistas del Reto emprendedor para centros educativos en Las Cigarreras. Con cada uno de los equipos ha estado charlando el monarca para que le presentaran las ideas con que animar a los adolescentes a trabajar en la ciencia.

Todos ellos han compartido sus nervios ante la visita real. «Es difícil de creer estar aquí entre los cuatro finalistas de unos setenta equipos. Cuesta aún de asimilar». Así lo ha vivido una de las componentes de + Ciencia, el equipo del instituto Fray Ignacio Barrachina en Ibi. Su propuesta de una aplicación móvil en la que se lanza un juego de simulación basado en retos científicos convenció al jurado.

Falta de referentes

La falta de referentes que generen el interés suficiente para atraer la atención de la juventud es una de las preocupaciones de la Fundación Princesa de Girona. El presidente de Agbar, Ángel Simón, ha hablado sobre el trabajo de los investigadores con tres premiados en la categoría investigación científica de anteriores ediciones. «Las empresas debemos seguir siendo parte activa en el impulso y apoyo a los jóvenes en la investigación científica», ha destacado.

Lo aprendido en estos meses de pandemia ha sido una de las bases de esta conversación guiada por Simón. «Reinventarnos en un laboratorio principalmente experimental al principio fue un shock«, ha reconocido Guadalupe Sabio. Como directora de un grupo de investigación en el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares ha valorado que precisamente han sido los jóvenes quienes mejor reaccionaron frente a esa situación.

Adaptarse al cambio

Si en lo práctico las limitaciones de la pandemia complicaban los experimentos, en lo teórico parece lo contrario. Así lo ha destacado en ese mismo diálogo Alberto Enciso, director del Grupo de Ecuaciones Diferenciales y Aplicaciones en el Instituto de Ciencias Matemáticas y profesor de Investigación del CSIC. «No nos ha ralentizado sino que diría que es un buen año no solo por los resultados cerrados sino por los proyectos en marcha. Según qué líneas es más fácil trabajar en remoto«, ha razonado.

La importancia de la colaboración ha cerrado este apartado del programa. Samuel Sánchez cree que la clave es «adaptarnos al cambio para que la ciencia básica llegue al mercado y acercarnos a las empresas». Simón ha coincidido con el investigador en nanobiotecnología de la Universitat Autònoma de Barcelona y ha insistido en que «el futuro de nuestro país pasa por la ciencia, la innovación, el conocimiento, la inversión y, sobre todo, la colaboración público privada. Y sensatez entre todos nosotros».

Contra las bacterias superresistentes

Ejemplo de ese trabajo intenso es la trayectoria de César de la Fuente. La Presidenta del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Rosa Menéndez, ha valorado el trabajo de este joven científico como pionero y excelente. «El diseño de nuevos antibióticos por computación es de enorme relevancia sanitaria e industrial», ha indicado. Gracias a estos se pretende combatir al fenómeno de las bacterias cada vez más resistentes.

En un discurso de aceptación enviado por audio desde Estados Unidos, donde reside, De la Fuente ha recordado la importancia de los mentores. En particular, su padre ya fallecido, de quien agradeció que siempre le impulsara «a ser curioso como científico». Por eso deseó que «tras un año tan complicado, espero que los más pequeños se conviertan en los científicos del mañana y nos ayuden a salir de la próxima». Con el anuncio de la entrega a este profesor de la universidad de Pensilvania ha concluido la gira de este año de la Fundación Princesa de Girona.

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