València convierte la Casa dels Bous en la primera sede de su Museu de la Mar

El pintor Joaquín Sorolla inmortalizó en numerosos lienzos la fuerza tractora de los animales cargando los barcos de pescadores de València. Un signo más de la importancia que tuvo la Casa dels Bous en la vida cotidiana de los Poblados Marítimos durante los siglos XIX y XX.

Ahora el Ayuntamiento de la ciudad aprovecha el plan EDUSI aprobado para los barrios de Cap de França, Canyamelar y Cabanyal para rehabilitar este patrimonio donde la Marina Auxiliante situó los corrales de bueyes que auxiliaban en el arrastre de las barcas. Un nuevo espacio cultural y museográfico que recupera los valores históricos y arquitectónicos identificativos del patrimonio marítimo de la ciudad para convertirse en la primera sede del Museu de la Mar, un nuevo equipamiento diseminado por el frente litoral valenciano.

Fachada principal de la Casa dels Bous

Unas cabezas de toro presiden la fachada principal del edificio, que está conformado por dos edificios de dos plantas de altura. El primer volumen acogía la vivienda del encargado del corral y el segundo servía de establo. Una arquitectura sencilla con algunos elementos ornamentales que ahora incorpora el espacio de Tenyidors, el antiguo edificio donde se tejían las redes de pesca elaboradas con cáñamo.

Recuperación y ampliación

El proyecto recuperará los principales espacios de la Casa dels Bous y sus elementos arquitectónicos más preciados. Entre ellos, los pavimentos originales de piedra de rodeno o las cubiertas de madera. En su medianera norte, el museo ampliará la edificación histórica con un nuevo edificio abierto al Jardí dels Tenyidors. Así conectará como un umbral las diferentes piezas del edificio y las zonas verdes anexas. La ampliación del edificio estará integrada con el entorno con una cubierta verde y una fachada compuesta por carpinterías de madera, que transparentaran el edificio desde Tenyidors.

La propuesta está firmada por el estudio de arquitectura valenciano El Fabricante de Espheras. Su ejecución está valorada en 1 600 000 euros a cargo de los fondos europeos. Con la licitación de las obras ya iniciada, el ayuntamiento valenciano espera que en catorce meses pueda abrir ya el esperado revulsivo cultural para revitalizar sus barrios marineros.

La fachada del nuevo edificio se integra en el jardín con el uso de madera y vidrio

Los nuevos jardines pasan el filtro de los colectivos vecinales

El pasado mes de marzo, el equipo de gobierno de la ciudad también presentó distintos proyectos de reurbanización de zonas verdes de los Poblados Marítimos. Unos encuentros que incluían a colectivos como la Associació de veïns i veïnes del Cabanyal-Canyamelar, la associació de comerciants del Marítim – ACIPMAR y Cuidem el Cabanyal-Canyamelar.

Además de las intervenciones en los jardines del Doctor Lluch, Font Podrida y la Remonta, el ayuntamiento también presentó las obras de peatonalización y reverdificación de la plaza de Calabuig que se prevé desarrollar durante esta primavera. Con unos plazos más dilatados por su complejidad, el gobierno también presentó la remodelación de la plaza de la Mare de Déu del Castell. Esta actuación está valorada en 188 000 euros, también cofinanciada por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional FEDER.

Detalle de la ornamentación de una de las cabezas de toros

La intervención de la plaza de la Mare de Déu del Castell, en el barrio del Cabanyal-Canyamelar, incluye obras de reforma del espacio. Es el caso de la eliminación del empedrado perimetral para poder aumentar el espacio destinado a la zona de juegos. También el aumento de zonas verdes y la generación de un filtro verde que sirva también de valla en la zona de juegos infantiles. Además, una mejora de la pavimentación, que se encuentra en un estado de degradación importante. Por otra parte, contempla la restauración de las fuentes y la colocación de bancos orientados hacia las zonas de agua.

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