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Groenlandia está perdiendo hielo en sus glaciares desde hace 25 años. Foto: Dylan Shaw

Groenlandia lleva 25 años seguidos perdiendo hielo en sus glaciares

En 2021 llovió por primera vez en un glaciar de 3 200 metros de altitud en Groenlandia. En la mayor isla del mundo la pérdida del hielo es cada vez más rápida por las altas temperaturas. Así le ha sucedido hasta en el glaciar Sermeq Kujalleq, en el que esa tasa se había mantenido estancada durante años. En su conjunto, este territorio lleva 25 años perdiendo hielo en sus glaciares.

Naciones Unidas muestra su preocupación por los datos ofrecidos a principios de este mes por Portal Polar. Este servicio danés que forma parte de la Organización Meteorológica Mundial ha hecho su resumen del año y sitúa en mal lugar el 2021. Según su estudio, la capa de hielo perdió alrededor de 166.000 millones de toneladas.

Esta pérdida es lo que denominan balance de masa total. Un concepto en el que se suma el derretimiento de la superficie y la pérdida de trozos de hielo de los icebergs, además del derretimiento de las “lenguas” de los glaciares en contacto con el agua de mar. Los datos para esta medición son interanuales, es decir de agosto del 2020 al de 2021.

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¿Qué significan estas cifras para Portal Polar? En su interpretación de los datos subrayan la importancia de que sean 25 años seguidos perdiendo hielo. Si estos números se hubieran registrado a inicios de los años 90, se hubiera dicho que se trataba de un balance de masa superficial muy bajo.

El cambio climático

En cambio, cuando estas llegan junto a uno de los años más calurosos de la historia. En particular en esta zona, en comparación con el periodo de referencia 1991 – 2020. Esto, por tanto, se considera una muestra clara del rápido avance del cambio climático e implica una transformación de las perspectivas del planeta.

Para subrayar esas afirmaciones, el estudio incluye un análisis hecho por World Weather Attribution. En este caso, el interés era explicar las causas de las nevadas inusualmente fuertes y tardías en junio, lo que retrasó el inicio de la estación de fusión del hielo de Groenlandia. Y estas se deberían a las condiciones en el suroeste de Canadá y el noroeste de Estados Unidos. En ambos territorios se formó un enorme sistema de alta presión de bloqueo.

Esta pinza, recalcan, nunca se había observado con tanta fuerza. De ahí que consideran desde la OMM, que se demuestra que ese sistema de alta presión solo podía entenderse como resultado del calentamiento atmosférico causado por la actividad humana.

La única parte positiva dentro del informe de Polar Portal está en el apartado de las nevadas invernales. Como han podido comprobar las cifras se mantienen cerca del promedio para el periodo comprendido entre 1981 y 2010. Si estas se mantienen, se evita las preocupantes pérdidas de hielo. Y recuerdan que, tan recientemente como en 2019, estas disminuyeron y se sumó un verano cálido lo que provocó el deshielo de grandes áreas.

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