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El chorlitejo patinegro que habita las playas de la Comunitat Valenciana protagoniza una campaña por una mayor seguridad en su entorno. Actualmente se encuentra en situación "vulnerable".

Valencia ofrece playas más seguras para que el chorlitejo patinegro no se extinga

Esta ave propia de ecosistemas acuáticos como las playas de la Comunitat Valenciana o l’Albufera es la protagonista de una campaña con la que conseguir mayor seguridad en su entorno. Así se pretende mejorar el grado del chorlitejo patinegro, que actualmente se encuentra en «vulnerable» dentro del Libro Rojo de las aves de España, y evitar el de «en extinción«.

El último ejemplo de este trabajo de protección lo desarrollan conjuntamente el área de Medio Ambiente de la Diputació de València y SEO/BirdLife. Ambas culminan este marzo las acciones iniciadas hace un año para el proyecto “Renaturalización de playas y mejora del hábitat del chorlitejo patinegro en la provincia de Valencia”.

En este tiempo han trabajado en el seguimiento de la especie, cuidando la conservación directa y mejora del hábitat. Un proyecto que les ha llevado hasta las once playas de Sagunt, Alboraia, Meliana, Tavernes de la Valldigna, Gandia, Daimús, Piles y Oliva. En ellas, además, han estimulado la sensibilización de la ciudadanía para respetar el entorno. Como señalan, hay pocas playas que mantengan un alto grado de naturalidad. Y eso es lo que ha ocasionado que su población haya caído un 70 % en los últimos 30 años.

Los trabajos

El proyecto ha desarrollado acciones de conservación directa mediante la retirada manual de residuos sólidos urbanos en el interior de la duna, donde los vehículos de limpieza no acceden para no degradar el ecosistema. Otra importante labor ha sido eliminar especies exóticas invasoras, en este caso, vegetación como la uña de gato o la caña común. Estas, como indican, colonizan los sistemas dunares y causan un grave impacto reduciendo la biodiversidad del litoral.

Ese cuidado incluye plantar flora dunar autóctona. Entre ellas, especies comunes y pioneras de las dunas embrionarias y especies amenazadas y en peligro de extinción, como la silene. Gracias a la cesión de las plantas por el Centro de Investigación y Experimentación Forestal de la Generalitat Valenciana, podrá restaurarse la estructura y la funcionalidad del sistema dunar.

A eso añaden la creación del perímetro de protección de las áreas de cría del chorlitejo patinegro y se ha instalado cartelería informativa y de buenas prácticas en las playas, para sensibilizar a toda la población usuaria de estos espacios y facilitar la compatibilidad de usos. El conjunto de estas actuaciones junto a los protocolos que llevan a cabo los servicios de limpieza de la Diputació de València permitirá mejorar el estado de conservación del sistema dunar. Con ello recuperan parte de la naturalidad de las playas y favorecer la nidificación del chorlitejo patinegro.

Voluntariado ambiental

La importancia de la sensibilización y el voluntariado ambiental es una de las claves que destacan desde la Diputació de València. Gracias a la participación de más de 570 personas entre voluntarias, voluntarios y el alumnado de los centros escolares, el resultado ha sido muy satisfactorio.

Se han eliminado más de 18 toneladas de vegetación exótica invasora. Principalmente, uña de gato, bardana, pitera, caña común y gazania. Además, se han revegetado las zonas afectadas con más de 4.400 plantones de flora dunar autóctona. De las citadas especies en peligro de extinción aparencen la algodonosa y el molinet de mar. Asimismo, se ha retirado del interior de las dunas hasta 414 kg de residuos, sobre todo plásticos y escombros.

Por último, se han instalado más de 2.200 metros de sistemas de balizamiento en Alboraya, Meliana, Tavernes de la Valldigna, Gandia, Daimús y Oliva. Estos amplían las áreas de cría del chorlitejo patinegro y generan nuevas zonas en playas urbanas donde las poblaciones reproductoras son exiguas o han desaparecido en los últimos años. En total, estos sistemas han permitido generar más de 43.500 metros cuadrados de nueva superficie. Eso ha permitido acoger a la población reproductora de la temporada de cría de 2022. Al mismo tiempo, se ha colocado cartelería informativa en las playas que permitirá sensibilizar y concienciar sobre las amenazas que presenta este ecosistema y de las buenas prácticas a adoptar cuando visitemos el hogar de esta especie.

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