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Hidraqua presenta los diálogos Climas para el Cambio, un proyecto de encuentros que se ha abierto en Paterna.

Climas para el Cambio alerta de la urgencia de la lucha contra el ascenso de temperaturas

La iniciativa Climas para el Cambio que pone en marcha Hidraqua con sus empresas participadas Aguas de Alicante, Aigües de Elx, Agamed, Aigües de l’Horta, Aigües de Paterna y Aigües de Cullera arranca en Paterna. En ella quieren involucrar a los diferentes sectores de la Comunidad Valenciana en la lucha contra el cambio climático y sus efectos. Esta iniciativa contará con varias acciones que buscan, a través de la participación de expertos regionales, nacionales e internacionales, abordar la hoja de ruta en el territorio en esta línea.

El director general de Hidraqua, Jordi Azorín, destaca cómo se trabaja para mitigar los efectos del cambio climático. Y una de las maneras de hacerlo desde año es que la energía sea verde y que en las grandes depuradoras se producen su energía con biogás. Así, cada año ahorran 25.000 toneladas de CO2. La creación de parques naturales en la creación de infraestructuras como el parque La Marjal o La Cañada, son ejemplos de adaptación al cambio climático que suman a ese esfuerzo en la disminución de emisiones CO2. La iniciativa Climas para el Cambio está planteada para debatir todos los sectores «si hacemos todo lo que podemos y que adquiramos compromisos». El lanzamiento de esta iniciativa, subraya, es un día importante para nosotros.

El relevo llega con el catedrático de la Universidad de Alicante, Jorge Olcina, experto en el cambio climático. Este analiza las actuaciones de mitigación y sus efectos. Y precisamente lo primero que destaca es la educación sobre esto para ayudar a combatirlo. «Todavía hay gente que esto no se lo cree. Allá ellos. Esto es un tema de evidencias», subraya. Y muchas de ellas las encuentra cerca porque en España el clima dejará de ser confortable por esta causa. Donde eso se acentuará es en el litoral mediterráneo por el aumento de las temperaturas por las noches con las llamadas tropicales. Otro efecto es los cambios bruscos, «el clima está perdiendo regularidad. Hemos pasado de la sequía en la Comunidad Valenciana a que no haya».

Mediterráneo más inestable

La mediterraneización del cambio climático suma el efecto del calor acumulado que distorsiona la predicción diaria del tiempo hasta las más a largo plazo. El calentamiento también se traduce en el aumento de las gotas frías o DANA. «Esto no era habitual hace décadas. Esas masas de aire se mueven con más energía. El mar Mediterráneo cada vez más cálido desde los años 80 se ha calentado 1,4 grados, el doble de lo que ha subido el aire. Y eso genera una inestabilización más frecuente. Esa es la clave de la región. Se puede esconder la cabeza o buscar soluciones sensatas, que las hay», afirma.

Las sequías en España han pasado de ser secuencias de hasta cuatro años a otras más cortas y más intensas. «Caminamos a un clima de ese tipo lo que obliga a planificar bien los sistemas de abastecimiento de aguas», frente a localidades que no están preparadas para estar sin ella durante meses».

Esta década, recalca, es decisiva para abordar la cuestión. Más cuando durante décadas se han desoído las advertencias. Eso hace que ya haya zonas del mundo en el que se hayan superado los dos grados que se marcaban en el acuerdo de París como límite para evitar los problemas. La región mediterránea es un punto caliente en el cambio climático por los efectos en las temperaturas y las precipitaciones. «Ya lo estamos viviendo, lo que nos dicen que puede ir a más, lo estamos registrando. Y eso tiene connotaciones económicas». De hecho, recoge que el sur de Europa sería uno de los peor afectados. «El clima mediterráneo va a transformarse, si no se toman medidas, en uno semiárido o árido». hay que planificarlo teniendo en cuenta esto». De hecho, relaciona esto con una coyuntura de otros efectos, como las pandemias.

Esta situación que define como «un problema grave que nos va a acompañar» es también «una oportunidad de cambio social y económico porque no hemos actuado bien en nuestra relación con el medio». Un ejemplo de ello es que no dejamos de acumular gases de efecto invernadero. Tanto es así que se volvió a tener un récord reciente el pasado febrero. De ahí que describa esto como «un momento histórico en la Tierra para volver a un clima normalizado». En esa serie histórica a grandes rasgos,

El cambio climático empezó siendo ambiental, luego económico y, finalmente, se añade otro factor, el sanitario. «Por el cambio climático estamos viendo que ciertas enfermedades se pueden producir en las próximas décadas». De ahí que defina que hay que cumplir unos objetivos, los ODS y los marcados por la Unión Europea, España y la Comunidad Valenciana. «Esta década es fundamental. Lo que no actuemos ahora será peor a partir de 2030«.

La campaña

Ángel González, director creativo del GrupoIdex, se encarga de explicar el trabajo hecho en esta campaña de Climas para el Cambio. «No olvidemos de que este es un problema global y también particular del territorio». Con esta iniciativa hay que salir de las campañas habituales e ir un paso más allá, «necesitábamos que perdurara en el tiempo y que nos implicara a todos».

De este reto surge esta campaña de Climas para el cambio, entendiendo que cada uno desde nuestro respectivo entorno podemos acometer medidas que nos permitan mejorar la situación. Así durante todo 2022 se irán abordando diferentes áreas para ver desde cada una cómo se puede actuar y obtener esas claves.

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