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Los expertos en la jornada de Agua y Energía del Museo de Aguas de Alicante: “No somos conscientes de la suerte que tenemos de tener agua en casa cada vez que abrimos el grifo”

‘Agua y Energía’ en B-WaterSmart Alicante: una veintena de expertos presentan sus soluciones innovadoras a Europa

A lo largo de la historia, el ser humano ha pasado de utilizar el agua como fuente de energía a necesitar energía para poder hacer uso de este recurso hídrico tan vital, debido sobre todo al cambio climático y la falta de lluvias con la que posteriormente llenar los embalses y pantanos.

La Agencia Internacional de la Energía cuantifica la energía utilizada en el sector del agua como el 4 % del consumo mundial de electricidad, una cifra que se multiplicará por dos en el año 2040. El profesor titular de la Universidad de Alicante (UA), Miguel Ángel Pardo, insiste en que algo tan sencillo como beber agua, supone para la red de distribución de agua potable un gasto de entre 0,1 y 0,6 kilovatios hora por metro cúbico.

El experto en agua y energía pone algunos ejemplos de la cantidad de energía que se necesita para los quehaceres del día a día, como poner una lavadora, darse una ducha, lavar los platos o depilarse con una cuchilla de afeitar. Esto mismo fue lo que preguntó a otros profesionales del sector el pasado miércoles, 21 de noviembre, en la Jornada de Agua y Energía dentro del proyecto europeo B-WaterSmart del Museo de Aguas de Alicante. “No somos conscientes de la suerte que tenemos de tener agua en casa cada vez que abrimos el grifo”.

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La ponencia de Pardo en esta jornada, —organizada por Aguas de Alicante, Cetaqua, la Cátedra de Economía del Agua de Fundación Aquae y la UNED—, estuvo centrada en la gestión energética de la demanda hídrica en redes y la distribución de agua potable y redes de riego.

Reducir el consumo energético

El profesor titular de la UA trabaja con su equipo —del que también forma parte el matemático Francisco José Navarro— en un proyecto de gestión de la demanda hídrica y el ahorro del consumo energético. Lo hacen colocando válvulas de riego que se abren y se cierran, y con las que se reduce el consumo energético. «Hemos descubierto que si encontramos unos caudales absolutamente constantes. Es decir, abriendo y cerrando las válvulas (difusores de los aspersores), conseguimos regar más cantidad de agua en menos horas, y así ahorrar también en energía».

El segundo proyecto, que está relacionado con el primero, va dirigido a las comunidades de regantes. Este consiste en abastecer eléctricamente a los equipos de bombeo a través de paneles solares fotovoltaicos. «Si estoy conectado a la red eléctrica la energía disponible la tengo siempre; pero si estoy conectado a una placa solar, tengo la energía cuando hay energía en mi panel solar», explica. Además, desde la UA también trabajan en la digitalización de la red de riego.

Alicante Living Labs

El evento ‘Agua y Energía’ del pasado 21 de noviembre contó con la participación de una veintena de expertos, como investigadores de la Universidad de Alicante, el Centro Tecnológico del Agua y la Cátedra del Agua, representantes del sector de la distribución de eléctrica (i-DE), de la industria por parte de FEMPA y CEMEX, la Comunidad de Regantes de Alicante Norte, especialistas en valorización de residuos (ACES), y del transporte urbano (Vectalia), además de Alicante Futura, la Asociación de Consumidores y el Centro Educativo de Recursos de Consumo de Alicante.

El proyecto B-Watersmart forma parte del programa europeo H2020, y en él participan un total de 35 entidades internacionales con un objetivo común: el de aumentar la creación de valor sobre el ciclo del agua, garantizando simultáneamente su disponibilidad para todos los consumidores. Alicante, Lisboa, Venecia, Flandes, Frisia Oriental o Bodo son las ciudades en las que se encuentran los ‘Living Labs’ europeos. Estos laboratorios sirven para poner a prueba decenas de soluciones innovadoras sobre economía circular y optimización, que permiten generar materias primas y energía, fomentar el uso del agua reutilizada y hacer un uso más eficiente de los recursos.

Agua y energía

El responsable de innovación de Aguas de Alicante, Ignacio Casals del Busto, lo define como watersmartness o «inteligencia del agua», que explica que en la ciudad española, la estrategia se ha centrado en «convertir las plantas de tratamiento de aguas residuales en las denominadas eco factorías, maximizando la producción de agua regenerada, y produciendo nuevos recursos y energía».

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En otro de los pilotos del B-Watersmart, un nuevo modelo de turbina eléctrica, denominada microturbina de vórtice, permite aprovechar los caudales circulantes en las plantas de tratamiento para la generación de electricidad. En paralelo, se pone a prueba también la extracción de amoniaco a partir de las aguas residuales, para reemplazar procesos de producción de amonio enormemente costosos en términos energéticos, y que se encuentran en la base de la producción de fertilizantes clave para la agricultura.

Estas sesiones que organiza el proyecto B-Watersmart son «una pieza clave», resalta el organizador. Con ellas, «más allá de los experimentos, los pilotos tecnológicos y las pruebas de concepto, crear los Living Labs, los laboratorios vivos en los que esas soluciones innovadoras se inscriben en un contexto efectivo de gobernanza, usuarios, ciudadanía, administraciones y otros muchos actores implicados en su aplicación en el mundo real», concluye Ignacio Casals.

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