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Una hora de paseo por el mejor balcón del Mediterráneo

Una hora de paseo por el mejor balcón del Mediterráneo

Una hora de paseo por el mejor balcón del Mediterráneo suena complicado, pero es una de las rutas más fáciles y bellas del litoral valenciano. La costa del Poble Nou de Benitatxell es muy abrupta, con acantilados de más de cien metros. Entre los acantilados, el desagüe del barranc de l’Infern y del barranc de la Cala han formado la cala dels Testos y la cala de Llebeig. La conocida como Ruta dels Penya-segats transcurre entre estas dos calas.

Una hora de paseo por el mejor balcón del Mediterráneo
Una hora de paseo por el mejor balcón del Mediterráneo

El recorrido comienza desde el aparcamiento de la cala Moraig: subiendo unos metros por la carretera, encontramos una senda que señala el camino hasta la cala Llebeig. Su duración es de aproximadamente una hora de ida y otra de vuelta. La ruta está orientada hacia levante, así que el sol cae durante toda la mañana. Ver el amanecer o esperar a que baje el sol y disfrutar de los atardeceres otoñales, con sus cielos rojizos, anaranjados, rosas y púrpuras, son dos de las propuestas recomendadas.

En el tramo de costa situado más hacia el sur, entre el Moraig y la cala de Llebeig, se pueden encontrar algunas construcciones de piedra seca adosadas a la pared rocosa. Estos habitáculos tan elementales eran ocupados esporádicamente por pescadores, agricultores y por contrabandistas. La ruta forma parte del SL-CV50 (Cala Moraig / Cala Llebeig / Barranc de la Viuda) y discurre a media altura del acantilado, provocado por la brusca caída del Puig Llorença sobre el mar. La senda permite disfrutar de las magníficas vistas, vegetación mediterránea y también visitar antiguas cuevas usadas por pescadores. La pared vertical abriga el camino y al tiempo proporciona el escenario perfecto para aislarse y deleitarse con las vistas. Una vez la senda llega a la Cala Llebeig, se puede continuar la ruta por el Barranc de la Viuda, en el término municipal de Teulada-Moraira.

Una hora de paseo por el mejor balcón del Mediterráneo
Una hora de paseo por el mejor balcón del Mediterráneo

Durante todo el camino encontramos cuevas excavadas en la roca y construcciones de piedra seca junto a la pared vertical del acantilado. Éstas fueron usadas asiduamente hasta mediados del siglo XX, como refugio de pescadores y agricultores e incluso contrabandistas. Los humildes albergues servían como resguardo de la noche, el temporal o para dejar los aperos. Mayoritariamente mantienen el nombre de quienes las alzaron o las usaron, como la cova de les Morretes, Cova del tio Domingo l’Abiar, Cova de Pepet el Morret, Cova del tio Toni el Senyalat o la Cova del Morro del Bou.

Además, durante el trayecto también se observan algunos abancalamientos que muestran como en un pasado reciente los vecinos del municipio aprovechaban las tierras hasta llegar al mar. Por eso, la vegetación está dominada por especies comunes en el litoral de la Marina Alta como el lentisco, el aladierno y el romero. Acompañadas de otras como el esparto, el bayón, la coronilla de hoja fina, y la lavanda. Es fácil encontrar también ejemplares jóvenes de pino carrasco y otros árboles como el algarrobo, la higuera y el olivo, típicos mediterráneos. La influencia y cercanía del mar se hace notar en la forma y frondosidad de algunas especies. Encontraremos otras especies como el palmito (margalló), la albada, la aliaga, el tomillo, la efedra, la madreselva, la clavelina o la campanilla valenciana. Una especie muy rara y endémica de la zona, así como también la centaurea menor, el espino negro de roca, el zapatito de la virgen o la escabiosa de roca.

 

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