Iambiente

The Gravity Wave: unos ‘pescadores de plástico’ con la misión de liberar los océanos

En la compañía The Gravity Wave se consideran “pescadores de plástico”. Y es que tienen una misión: liberar de plástico los mares y océanos. Un material contaminante que después convierten en una materia prima. “Detrás de nuestra misión está el esfuerzo de pescadores tradicionales o pescadores de plástico que nos ayudan a retirar las redes de pesca que se acumula en los océanos cada vez que salen a faenar”, describen en la compañía. Más de 4.000 pescadores que se reparten por todo el Mediterráneo.

Cuando estos pescadores de plástico salen de los puertos a faenar, se topan en las aguas del mar con toneladas de residuos. La mayor parte, redes de pesca fantasma que ‘pescan’ de nuevo, llevándolas a puerto. Una vez en tierra, la depositan en contenedores que han creado para acumular todo este material desechado y, posteriormente, reciclarlo. Una misión para la que han ido tejiendo una red de alianzas con miles de pescadores que han querido unirse para colaborar. “Han decidido unirse para lograr unos mares limpios; saben que en sus manos está retirar y prevenir que más redes fantasmas caigan al mar”, explican desde The Gravity Wave.

Lo bueno del plástico que recuperan es que puede ser reutilizado. Así que el siguiente paso que toma la compañía es pensar qué hacer con todo ese residuo. Y uno de los objetivos más viables es convertirlos en muebles. También en todo tipo de productos decorativos que sean a su vez reciclables y sostenibles en el tiempo. “Estamos a tiempo de salvar el planeta, siempre y cuando unamos fuerzas; gracias a nuestros pescadores de plástico estamos generando un impacto positivo en el Mediterráneo”, sentencian.

El ‘mobiliario marino’ del restaurante Alasazón

Introducir esta materia prima en el mercado  ha llevado a The Gravity Wave colaborar con importantes firmas nacionales e internacionales en diversos proyectos para promover la conciencia social. Y uno de sus últimos trabajos les conecta con Alasazón, el nuevo restaurante del hotel Serawa Alicante. Una pequeña cadena hotelera que ya había colaborado con la compañía para dotar de mobiliario y decoración sus hoteles. Algo que han vuelto a repetir en la puesta en marcha de su nuevo espacio gastronómico en el establecimiento de la capital de la provincia.

Ahora han vuelto a reproducir esa misma experiencia para dotar de ‘mobiliario marino’ al restaurante Alasazón. El mobiliario evoca los colores del mar. En este caso, en la barra principal, además de las mesas y barras individuales. Serawa Hotels es en sí misma una enseña de la sostenibilidad que ha contado con el trabajo de Gravity Wave para conseguir dar una segunda vida a plástico marino transformándolo en “materias primas con larga vida útil y alto valor ecológico”, como definen desde la propia cadena hotelera.

Alasazón: un tributo a la ‘época dorada’ de Alicante con productos de temporada y ‘kilómetro cero’

Con certificado BREEAM que garantiza el grado de sostenibilidad

El hotel acaba de convertir su antigua cafetería en restaurante. Un nuevo espacio que nacía el pasado mes de febrero con un concepto culinario con el que homenajean la época dorada de la ciudad, pero también con el objetivo de mantener la filosofía del propio hotel en cuanto a su alineación plena con la sostenibilidad, la cultura local y los pequeños detalles. “Contamos con certificado BREEAM, que garantiza el grado de sostenibilidad de los inmuebles y su impacto positivo en nuestra economía local”, explicaba recientemente Verónica Valcárcel, gerente del hotel, a este mismo diario.

Desde su nacimiento como cadena hotelera, Serawa Hotels ha evidenciado su apuesta por un turismo responsable con el entorno en el que se ubican. De hecho, en 2021, se unieron a la empresa Eco-One, que ayuda a los hoteles en su ruta hacia la sostenibilidad, uniendo fuerzas con The Gravity Wave para impulsar el primer hotel que recoge plástico del Mediterráneo. Con la misión de frenar la contaminación plástica y salvar los océanos, recogen los residuos plásticos y les otorgan una segunda vida. Ahora también en el restaurante Alasazón.

Añadir comentario