Seguridad y Tráfico, Atención al Ciudadano y Régimen Interior son las tres primeras áreas en las que el concejal de Modernización, Nuevas Tecnologías y Desarrollo de Proyectos del Ayuntamiento de Alicante, Antonio Peral, ha centrado su atención para impulsar a la ciudad como smart city. Es el inicio de la transformación digital que le permitirá a la ciudad ser más eficaz y sostenible. Así que, en esos tres aspectos se están desarrollando los primeros cuadros de mando para monitorizar toda la información digital que se reciba.
La hoja de ruta ya está preparada por tanto y en ella figuran las primeras inversiones previstas para el desarrollo tecnológico. Medidas con las que se pretende ganar eficiencia en la gestión pública, pero también dotar de nuevos servicios y comodidades a los habitantes y a los turistas. “Alicante es una smart city en proceso de desarrollo pero al 5% de lo que puede llegar a ser como ciudad inteligente”, afirma el edil.
El primer paso importante ha sido establecer un límite de un año al uso del papel a nivel interno. La intención es convertirse en una administración 100% electrónica lo antes posible. Así, todo ha de gestionarse a través de su nuevo sistema de aplicaciones. Una red de expedientes con la documentación de cada persona que deba realizar un trámite.
Sistema que agilizará enormemente la Atención al Ciudadano. Uno de los puntos calientes y que más quebraderos de cabe trae al consistorio . Por eso es precisamente una de las prioridades en este momento. De hecho, contará con un chatbot inteligente, “nuestro Siri alicantino, afirma el edil, que memorizará las consultas más frecuentes dando respuestas automatizadas durante las 24 horas.
Ciudad 100% electrónica: Las nuevas tecnologías administrativas llegan a Alicante
Con todo, lo más necesario es que todo el crecimiento que se experimente sea sostenible. “Ahora mismo lo más importante es crear iniciativas que cumplan con los objetivos de desarrollo sostenible: eficiencia energética, racionalización del gasto, energías renovables nuevas tecnologías, etcétera”, asegura Peral. Y es que además esos son los aspectos sobre los que la Unión Europea ofrece importantes ayudas económicas. Imprescindibles para poder afrontar las inversiones que se requieren en este momento.
Aparcamientos sensorizados
“Uno de los proyectos que estamos preparando es la sensorización de cincuenta mil plazas de aparcamiento”, desvela. De esta forma, cuando entras a la ciudad sabrías el sitio que hay libre, si es zona azul o naranja, e incluso se puede pagar al momento. Pero también puede ayudar a conocer el nivel de congestión del tráfico en las diferentes áreas de la ciudad y aportar otras muchas ventajas. Una tecnología que tiene un coste de 250 euros por cada plaza. Inversión millonaria que muy posiblemente irá acompañada de la correspondiente ayuda europea a través de la EDUSI 2021-2027. Al menos, esa es la intención.
¿Qué tipo de ‘smart city’ queremos?
Antonio Peral quiere “una ciudad que permita al Ayuntamiento tomar decisiones” de forma intuitiva y sabiendo “por dónde quiere crecer de forma sostenible”, según explica. “Pero al mismo tiempo tiene que ser útil para el ciudadano”, añade. “Tenemos que saber dónde se está consumiendo más energía para tratar de ser más eficientes”, afirma. Unos datos que se obtienen a través de esa sensorización de espacios y elementos que transmiten la información a los cuadros de mando.
Cláusulas smart
Cuadros de mando inteligentes que indican dónde se encuentran los problemas a través de diferentes baremos. Y para ahondar en eso, se están desarrollando cláusulas de impacto tecnológico con las que obligar a los gestores o empresas que trabajan para el consistorio a funcionar de forma inteligente. Por ejemplo, en los servicios de limpieza o de transporte. Dos contratas que precisamente se encuentran ahora en proceso de renovación y que incorporarán esa cláusula smart.
Se duplica el presupuesto
El área de Modernización cuenta con un millón ochocientos mil euros de presupuesto en 2019. “Voy a intentar duplicarlo hasta los cuatro millones para el próximo ejercicio”, asegura Antonio Peral. Una inversión transversal, ya que afectará a todas las concejalías en su funcionamiento interno. “Queremos ordenar todo bien para que la administración electrónica sea una ventaja para todos”, explica. Programas informáticos, aplicaciones smart para todos los departamentos e incluso un centro de demostraciones como banco de pruebas.
Smart Building
El Ayuntamiento contará en breve con un edificio dotado de las más novedosas tecnologías, como el reconocimiento facial para quienes trabajen en su interior. Estará ubicado en el edificio que hay frente al consistorio, el cual alberga la CPU y los servidores. Servirá como centro de demostraciones en el que probar y desarrollar todos estos proyectos mencionados. “Allí presentaremos a todos los jefes de servicio los programas y aplicaciones, antes de ponerlas a disposición de los ciudadanos, para testear errores y corregirlos”, explica. Será el núcleo central de toda la tecnología y del desarrollo tecnológico de la ciudad.
Seguridad en las playas
Pero otra de las prioridades en esa smart city es también la seguridad. Así que uno de los proyectos que se está barajando iniciar con más premura es también la vigilancia en las playas. Cámaras de identificación de riesgos para reconocer los peligros que puedan suceder en las zonas de costa y que hagan saltar las alarmas. “Hemos diseñado un plan estratégico que consiste en ordenar, inventariar y organizar para tener en un breve plazo de tiempo aplicaciones sencillas en todas las áreas”, explica. Aplicaciones que irán conquistando con el tiempo todas las áreas de trabajo del Ayuntamiento de Alicante.