Elche encabeza la fabricación de test PCR contra el covid-19

El pasado 14 de marzo, debido a una gran crisis sanitaria mundial, el gobierno de España decretó el Estado de Alarma. Casi 47 millones de ciudadanos comenzaban a vivir una “nueva realidad”. Pero la lucha contra el coronavirus comenzó mucho antes. Desde mediados del mes de enero, la empresa Genetic Analysis Strategies, ubicada en el Centro Europeo de Empresas Innovadoras (CEEI) de Elche, empezó a trabajar para lanzar al mercado el primer kit de PCR para detectar SARS-CoV2 (agente causal del covid-19).

“Sabíamos de la posibilidad de que se expandiera. El riesgo era evidente. Teníamos unos indicios clarísimos de que tenía una gran capacidad de propagación. Como explico en clase a mis alumnos, los virus y bacterias viajan en primera clase. No hacen distinciones. Una vez expandido el control del virus es bastante difícil”, indica el fundador de la empresa y profesor de Microbiología de la Universidad Miguel Hernández (UMH), Antonio Martínez-Murcia.

Los test elaborados por esta empresa ilicitana, bajo la marca Genetic PCR Solutions, han sido validados por el Instituto de Salud Carlos III –con un 100% de especificidad y sensibilidad– y, posteriormente, por el Public Health England. De hecho, ya los utilizan en hospitales tanto de la Comunidad Valenciana como de Madrid, Cataluña o Castilla y León, entre otras comunidades autónomas. Como explica el doctor Martínez-Murcia, “consideramos prioritario hacer un kit de PRC, genético, para uso en laboratorios especializados y autorizados para diagnóstico clínico. Mientras que los test rápidos se pueden utilizar en cualquier sitio, como por ejemplo, un aparcamiento. Tarda menos, 15 minutos, y se basan en la detección de antígenos de la cubierta del SARS-CoV2, con baja fiabilidad, o en los anticuerpos en sangre del paciente. Son test diferentes aunque ambos válidos”.

Capacidad de producción en España

Antonio Martínez-Murcia. Fuente: Genetic Analysis Strategies

Genetic Analysis Strategies cuenta con 12 trabajadores y una capacidad de producción semanal de 500 kits (50 000 test PCR). Pero aunque fueron pioneros no son ni mucho menos lo únicos. “Recientemente nos hemos reunido todas las empresas que fabricamos productos de PCR en España y la asociación de empresas de biotecnología para poder indicar realmente cuál es nuestra capacidad de producción. Y como resultado de la suma de las capacidades de cada una se arroja la cantidad de 750 000 test a la semana. Esa es la capacidad que tiene hoy España. Pero se podría duplicar al doble por semana en el caso de que se estableciera un plan de producción. No podemos fabricar si no nos lo piden. Tenemos una intervención del stock desde el día 14 de marzo. Estamos incorporando cada día más producción y sirviendo una cantidad muy discreta a los hospitales que nos lo piden bajo la tutela del Ministerio de Sanidad”.

La OMS aconseja que, para cortar la transmisión de este virus lo antes posible, es muy importante hacer test a la población, sobre todo, a las personas que tienen síntomas. Entonces, ¿por qué no se realizan más test? ¿Cuál es el problema? “Realmente no lo sé. Nosotros podríamos fabricar más de lo que producimos pero no sé si es que no hay suficientes laboratorios especializados para analizar los test PCR, o se están comprando kits de otro origen. Pero debe ser una de estas razones porque evidentemente nosotros tenemos test PCR”, responde Martínez-Murcia.

Un plan de desconfinamiento

Las entidades privadas y públicas ya se están planteando y trabajando en un plan para la vuelta a la “nueva normalidad”. Y es aquí donde entran en juego empresas como Genetic Analysis Strategies. Así lo ha expresado el rector de la UMH, Juan José Ruiz, en el encuentro digital ‘¿Cómo afrontar la vuelta tras el coronavirus?’ que celebró iambiente.es el pasado 22 de abril: “Algo que es importante y que está relacionado con la relación público-privada es el tema de los test. Es algo fundamental, sobre todo, en temas de seguridad. En las universidades también. Espero tener esta garantía de una forma u otra”. Al respecto, destaca que en la UMH la compañía Bioarray, situada en el Parque Científico, está trabajando junto con la Conselleria de Sanidad para establecer, en caso de ser necesario, un punto de test rápido y análisis PCR en la universidad. Concretamente, en el parking del Parque Científico (edificio Quorum III).

“En Genetic Analysis Strategies estamos contestado a todo el mundo que se dirige a nosotros. Desde el más pequeño al más grande. No tenemos ningún tipo de problema. Estamos a disposición también de la Diputación, de la Generalitat Valenciana, de las universidades, y sería para nosotros un honor poder contribuir a sus proyectos de desconfinamiento. Sería un placer. Es fundamental y es nuestra vocación poder ayudar en este momento con nuestra actividad”, recalca el doctor Martínez-Murcia.

Covid-19: las soluciones que vienen de los innovadores

Un nuevo proyecto

Desde esta empresa ilicitana, con los más de 30 años de experiencia que acumulan sus miembros, han respondido siempre a las necesidades sociales del momento: el virus del Zika, el Ébola o la peste porcina africana. Entre otros. “Diseñamos desde la base científica kits de PCR para muchos patógenos. Tenemos 300 kits diferentes para 300 patógenos. Pero el caso del coronavirus ha sido más llamativo por el alcance que tiene”. Y contra esta pandemia siguen trabajando. Ya que en la actualidad apuestan por mejorar la tecnología que ahora existe en el mercado. Integrando todos sus beneficios.

“Los dos test tienen sus dificultades a nivel tecnológico: los test rápidos tienen baja fiabilidad pero tardan poco y los test genéticos tiene toda la fiabilidad pero son más lentos. Unas dos horas. En este proyecto lo que estamos haciendo es desarrollar una nueva estrategia molecular para hacer detección genética del virus -sin PCR para evitar sus problemas- pero al mismo tiempo con una tecnología que sea fácil de manipular. No será necesario un laboratorio especializado. Y la respuesta será solo en media hora”. ¿Y cuándo estará disponible? “Nuestra previsión es que en tres meses podamos tener un prototipo para poder aplicarlo directamente a muestras de pacientes clínicos en un instituto de referencia como es el Carlos III, o cualquier otro, y se pueda validar si esta técnica efectivamente tiene la fiabilidad que sugerimos”, concluye Martínez-Murcia.

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